Después de la masacre
Brasil trasladó a siete jefes del Comando Vermelho a cárceles federales de máxima seguridad
Estas personas fueron acusadas de ordenar represalias contra la policía después de que cometieran la matanza en las favelas de Penha y Alemão, en donde murieron más de 130 personas, sucedido a fines de octubre.


















