Un impactante choque se vivió en la Ruta 3m en el partido de La Matanza, entre un colectivo y un auto que terminó prendido fuego, donde no hubo que lamentar víctimas fatales, pero sí heridos de gravedad.
El conductor del Renault 9 realizó una maniobra imprudente e invadió el carril del Metrobús: el vehículo terminó incendiado y afortunadamente sus ocupantes alcanzaron a escapar.
Un impactante choque se vivió en la Ruta 3m en el partido de La Matanza, entre un colectivo y un auto que terminó prendido fuego, donde no hubo que lamentar víctimas fatales, pero sí heridos de gravedad.
El hecho ocurrió el domingo a la mañana sobre la avenida Juan Manuel de Rosas, a la altura de la calle Andalgalá, cuando el conductor del Renault 9 realizó una mala maniobra e invadió el carril del Metrobús, justo cuando circulaba un colectivo de la línea 218 y lo impactó de costado.
Según se puede ver en las cámaras de seguridad de la zona, en ese momento, sin tener tiempo para frenar, la unidad que se dirigía a San Justo lo embistió brutalmente y lo arrastró unos metros, mientras que, en cuestión de segundos, el auto terminó destrozado contra el poste de un semáforo y prendido fuego.
Sin embargo, la secuencia se tornó aún más dramática cuando, con el vehículo totalmente aplastado, comenzaron a salir ocupantes escapando de las llamas. El primero en salir fue el conductor para apagar el fuego que tenía en la ropa.
Seguido de esto, en la secuencia se ve que otras personas, que viajaban a bordo del auto, comenzaban a salir por sus propios medios. Algunos de ellos pudieron arrastrarse por el piso para intentar salvarse y fueron socorridos por los vecinos.
Si bien no hubo víctimas fatales, dos de las chicas y un muchacho que ocupaban asientos en el auto terminaron heridas de gravedad y se encuentran internadas con riesgo de vida, según detalló el medio Primera Plana.
La causa quedó en manos de la fiscal Andrea Palin, de la UFI N° 9 de La Matanza, quien solicitó la detención del conductor del Renault 9 bajo cargo de lesiones culposas agravadas por manejo imprudente y antirreglamentario. Además, contaba con antecedentes por robo y encubrimiento.
Para la funcionaria judicial, el joven “infringió con su accionar el deber de cuidado propio de la actividad desarrollada, elevando el riesgo socialmente tolerado por sobre el permitido”. Al mismo tiempo, se ordenó una extracción de sangre para constatar si había tomado alcohol o alguna sustancia.