Felipe Pettinato se negó a declarar en el inicio del juicio por la muerte de Melchor Rodrigo

El músico está acusado de estrago doloso seguido de muerte. La madre de la víctima declaró ante el tribunal y cuestionó que no haya intentado rescatar a su hijo.

Felipe Pettinato optó por no declarar en la primera audiencia del juicio oral en su contra por el incendio ocurrido en su departamento del barrio porteño de Palermo, donde murió el neurólogo Melchor Rodrigo. El proceso se tramita ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°14 de la Ciudad de Buenos Aires.

El debate comenzó a las 9.30. El juez Enrique Gamboa le preguntó al imputado por sus datos personales y le ofreció la posibilidad de brindar su versión de los hechos. El hijo del periodista y músico Roberto Pettinato decidió ejercer su derecho a guardar silencio en esta etapa.

Luego fue el turno de Delia Beatriz Muzio, madre de la víctima. En su testimonio describió a su hijo como “un hombre de bien”, solidario y comprometido con los demás. También sostuvo que el acusado lo visitaba con frecuencia y que, según su percepción, mantenía una actitud insistente hacia él. Recordó además un episodio anterior en el que Pettinato habría tenido una reacción agresiva en el departamento, aunque aclaró que no volvieron a repetirse hechos similares.

La mujer cuestionó especialmente la conducta del imputado durante el incendio. Según señaló, el fuego comenzó en la habitación donde ambos se encontraban y planteó que no comprende por qué no intentó sacar a Rodrigo del lugar. Luego afirmó que su hijo estaba dormido y que el departamento era pequeño. “Salió sin lesiones y recién afuera dijo que había alguien adentro”, declaró.

Entre los testigos también declaró el policía de la Ciudad Roque Matías Lagoria, quien participó del operativo. El oficial indicó que encontró a Pettinato en estado de shock en el piso 22 del edificio y que, según lo manifestado durante la investigación, el acusado pidió que rescataran a su amigo.

Otro efectivo, Rolando Álvarez, relató que al día siguiente custodió la habitación de la clínica Zabala donde Pettinato permanecía internado. Según dijo, el imputado solo solicitaba comunicarse con su familia.

Pettinato, de 32 años, llega a juicio acusado de estrago doloso seguido de muerte, un delito que prevé penas de entre ocho y veinte años de prisión según el Código Penal. La familia de Rodrigo interviene en el proceso como querellante.