Juicio por la muerte de Diego Maradona: declara por primera vez Matías Morla

El abogado es apuntando por la familia del Diez como uno de los responsables del fallecimiento del exfutbolista. También se presentará Jonathan Espósito, sobrino del ídolo y uno de los últimos en verlo con vida.

Por primera vez, el abogado y exapoderado de los derechos de imagen de Diego Maradona, Matías Morla, declarará en el juicio por la muerte del exfutbolista. También se presentará el sobrino del ídolo, Jonathan Espósito.

Se espera que el primero en hablar ante el Tribunal de San Isidro sea Espósito que es uno de los últimos en ver con vida al extécnico de la Selección, ya que convivieron durante la internación domiciliaria en la vivienda del country San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre.

Luego será el turno del abogado, quien administró las marcas del exentrenador de Racing, Deportivo Mandiyú y la Selección argentina. Se trata de dos testimonios claves para el proceso judicial que intenta determinar a responsabilidad de siete profesionales de la salud en el fallecimiento del astro, imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual.

Los principales acusados en la causa son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador Mariano Perroni, la médica de la prepaga Nancy Forlini y los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, esta última enfrentará un juicio aparte con un jurado popular.

Juicio por la muerte de Maradona: declara Morla por primera vez

Matías Morla, que actualmente enfrenta una causa por el uso indebido de las marcas de Maradona, fue citado como testigo en el segundo proceso por el juicio por la muerte del excampeón del mundo.

El abogado es apuntado por las hijas del ídolo, Dalma y Gianinna Maradona, como uno de los responsables del fallecimiento del excapitán. Además, sostienen que Morla buscó quedarse con las marcas de Diego y que su accionar fue parte de un plan criminal, aunque la Justicia no lo incluyó entre los imputados en este juicio.

Sin embargo, durante su declaración en la instrucción de la causa, el letrado criticó la decisión de los familiares de optar por una internación domiciliaria y aseguró que el exfutbolista “debía permanecer en una clínica”. Según relató, los médicos que lo atendieron en Olivos advirtieron que no estaba en condiciones de ser trasladado a una casa. “El tratamiento fue malísimo. Por eso está muerto”, sentenció el abogado.

Detalló que la última vez que vio a Diego fue el 16 de noviembre de 2020, pocos días antes de su fallecimiento en Tigre y contó que notó al Diez con “la voz robótica”, algo que le llamó la atención y atribuyó a la retención de líquidos retenidos que sufría el exfutbolista.

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