Venezuela habilitó las visitas en la cárcel donde está detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo

Las autoridades del país caribeño autorizaron los encuentros entre los familiares y los presos de El Rodeo I, tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.

El Rodeo I, situada a 50 kilómetros de la ciudad de Caracas, es una cárcel de máxima seguridad controlada por la contrainteligencia militar venezolana. Las personas detenidas en celdas se encontraban incomunicadas luego de los arrestos dispuestos por la administración del ahora expresidente Nicolás Maduro, por lo que Gallo no tuvo ningún contacto con sus allegados después de ser secuestrado.

El gendarme argentino permanece alojado en una de las celdas, luego de que el 8 de diciembre de 2024 intentara ingresar al país caribeño desde Colombia por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander en Táchira.

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Nahuel Gallo permanece secuestrado en Venezuela.

Nahuel Gallo permanece secuestrado en Venezuela.

Según se informó, el objetivo del viaje era a visitar a su pareja de nacionalidad venezolana, María Gómez, y a su hijo de 2 años, quienes habían viajado para cuidar de la madre enferma de la mujer. Oriundo de Catamarca, Gallo integra el escuadrón 27 de "Uspallata", en Mendoza, donde cumple funciones custodiando el paso fronterizo entre Chile y Argentina.

Al momento del viaje se encontraba de licencia anual por lo que decidió viajar a Venezuela con autorización de Gendarmería para visitar a su pareja e hijo. Sin embargo, al ingresar al país fue detenido por las fuerzas de seguridad venezolanas en Migraciones bajo la acusación de realizar espionaje contra el gobierno de Maduro.

Según relató su pareja, el celular de Gallo fue revisado exhaustivamente y al encontrar mensajes críticos al gobierno venezolano decidieron su detención. Gómez es residente argentina desde hace 6 años. Ambos tienen un hijo de 2 años y viven en Mendoza.

Un excompañero de celda de Nahuel Gallo reveló las condiciones de su detención en Venezuela

En medio del anuncio realizado este jueves por el gobierno de Venezuela sobre el inicio de un proceso de liberación de presos, las miradas vuelven a posarse sobre la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en el penal de El Rodeo I. En ese contexto, Iván Colmenares, abogado colombiano y ex preso político, relató en C5N cómo fue compartir celda con él y describió el impacto humano de una detención que definió como “injusta”.

“La verdad es muy triste saber que mi compañero aún se encuentra injustamente detenido, secuestrado, privado de la libertad en ese penal”, afirmó Colmenares, quien remarcó la incomunicación y el sufrimiento cotidiano que se sufre en las cárceles de de Venezuela. “Él tiene un niño pequeño y el dolor es bastante grande. Me da nostalgia recordar los momentos de tensión injusta”, lamentó.

Colmenares sostuvo que durante su cautiverio no existieron garantías judiciales mínimas. “Nosotros no teníamos un proceso legal garantista en el que pudiéramos confiar. No sabíamos si íbamos a salir. Era un caso totalmente manipulado y llevado por mentiras y engaños”, señaló, en una descripción que también alcanza al expediente del gendarme argentino.

El abogado colombiano subrayó el vínculo que se forjó entre ambos dentro del penal. “Con Nahuel fuimos muy amigos y tratábamos de apoyarnos el uno al otro. Fue como una hermandad que se creó ahí”, relató. Según contó, Gallo llegó al penal “confundido y triste”, sin entender los motivos de su detención, y recibió contención de otros presos políticos desde el primer momento.

Las condiciones de encierro, dijo, eran extremas. “Las celdas eran precarias e insalubres. No había una adecuada iluminación ni ventilación. Es muy triste recordar esos momentos”, describió Colmenares, quien recuperó la libertad tras permanecer detenido sin condena.

Sobre su propio caso, explicó que su perfil profesional habría sido un factor determinante. “Yo creo que a mí me detienen por tener un perfil bastante interesante para ellos. Yo trabajaba para el Ejército y para una organización humanitaria. Entonces era alguien por el que podían negociar una posible salida”, sostuvo.