El Vaticano intentó frenar la incursión militar de EEUU en Caracas del pasado 3 de enero y evitar una salida diplomática con un ofrecimiento de asilo en Rusia al expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, ante el inminente ataque estadounidense.
Según el Washington Post, el secretario de Estado, Pietro Parolin convocó de urgencia en Nochebuena al embajador estadounidense ante la Santa Sede para evitar la invasión en Caracas y la caída del expresidente.
El Vaticano intentó frenar la incursión militar de EEUU en Caracas del pasado 3 de enero y evitar una salida diplomática con un ofrecimiento de asilo en Rusia al expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, ante el inminente ataque estadounidense.
Según una información difundida por el medio estadounidense The Washington Post, existió una reunión de urgencia durante Nochebuena entre el Cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin (quien conoce profundamente la política de Caracas por su pasado como nuncio en ese país) y el embajador norteamericanao ante la Santa Sede, Brian Burch, con la intención de mediar una salida del líder del chavismo y su entorno a un búnker ruso.
"Lo que se le propuso a Nicolás Maduro fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero", expresó la fuente del prestigioso medio, Además, añadió que "parte de la propuesta era que el presidente ruso, Vladímir Putin, garantizara su seguridad".
A pesar de ello, Estados Unidos ejecutó en la madrugada de este sábado la Operación Resolución Absoluta en Caracas, Venezuela, donde una tropa de elite logró culminó con la captura del presidente, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores en un megaoperativo sin precedentes que incluyó bombardeos estratégicos y el traslado del mandatario hacia territorio norteamericano para enfrentar un proceso judicial.
El papa León XIV llamó a buscar "soluciones políticas pacíficas" tras la operación estadounidense en territorio venezolano, que terminó con el arresto de Nicolás Maduro. En el Aula de las Bendiciones, el Santo Padre se dirigió a unos 420 diplomáticos, encabezados por George Poulides, embajador de Chipre y decano del Cuerpo Diplomático.
Durante su discurso habló sobre el "aumento de las tensiones en el mar Caribe y a lo largo de la costa pacífica americana también es motivo de profunda preocupación". Ante esto, aseguró que "deseo renovar mi vehemente llamamiento para que se busquen soluciones políticas pacíficas a la situación actual, teniendo presente el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas".
"Esto es especialmente válido para Venezuela, tras los recientes acontecimientos. Renuevo mi llamamiento para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia", sentenció.
Eso no es todo, sino que también aseguró que "la guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas".