La autora de Harry Potter defendió las protestas en Irán y repudió al régimen: "La valentía de estas personas es asombrosa"
J.K. Rowling respaldó a los manifestantes iraníes con duros mensajes en redes sociales y cuestionó a quienes dicen defender los derechos humanos pero evitan pronunciarse frente a la represión del gobierno islámico.
La escritora británica J.K. Rowling sumó su voz al respaldo internacional a las manifestaciones que sacuden a Irán y publicó una serie de mensajes en redes sociales en los que elogió el coraje de quienes protestan y condenó al gobierno iraní por la represión contra la población civil.
“La valentía de estas personas es asombrosa. Son una luz en un mundo que últimamente se ha sentido muy oscuro”, escribió la autora de Harry Potter, en referencia a los manifestantes que desafían al gobierno iraní pese a la violencia estatal.
En un segundo mensaje, Rowling fue todavía más directa y apuntó contra sectores que, según sostuvo, eligen el silencio frente a la situación en Irán. “Si afirmas defender los derechos humanos, pero no te atreves a solidarizarte con quienes luchan por su libertad en Irán, te has revelado. Te importa un bledo que la gente sufra opresión y brutalidad mientras lo hagan los enemigos de tus enemigos”, expresó.
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Las declaraciones de la escritora se dieron en un contexto de fuerte escalada del conflicto interno en Irán. De acuerdo con cifras difundidas por la organización de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos y con activistas dentro y fuera del país, al menos 490 manifestantes y 48 agentes de seguridad murieron en dos semanas de disturbios, mientras que más de 10.600 personas fueron arrestadas. Irán no brindó cifras oficiales sobre las víctimas.
Las protestas representan el mayor desafío al clero de la República Islámica desde 2022 y generaron preocupación a nivel internacional. En ese marco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con intervenir si el gobierno iraní intensifica el uso de la fuerza contra los manifestantes.
Según medios estadounidenses, la Casa Blanca analizaba opciones que incluían ataques militares, operaciones cibernéticas, ampliación de sanciones y apoyo a fuentes antigubernamentales.
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió a Washington contra “un error de cálculo” y sostuvo que, ante un ataque, Israel y todas las bases y barcos estadounidenses en la región serían considerados “objetivos legítimos”.