Donald Trump desafió a la Justicia y lanzó nuevos aranceles a las importaciones

La Corte Suprema de Estados Unidos había declarado ilegales los aranceles impuestos bajo poderes de emergencia. Trump aseguró que el fallo lo hace “más poderoso” y anunció que utilizará otros mecanismos legales internos para sostener su política comercial.

El presidente Donald Trump implementará a partir de este martes un arancel del 10% a las importaciones, una decisión tomada a pesar del fallo en contra de la Corte Suprema estadounidense para anular sus políticas arancelarias que respondían a poderes de emergencia. La nueva medida estará vigente en principio por 150 días, a menos que el Congreso decida extenderlo por más tiempo.

El viernes pasado, el mandatario estadounidense aseguró que, tras el revés judicial a su política comercial, no daría marcha atrás y que sustituiría los aranceles vigentes por un impuesto general del 10% a las importaciones. Durante el fin de semana, incluso adelantó que esa tasa podría incrementarse hasta el 15%. Desde la Casa Blanca se explicó que la medida apunta a corregir “los profundos desequilibrios de la balanza de pagos”.

En ese sentido, el presidente de Estados Unidos ya había criticado a la Corte Suprema y la acusó de tener magistrados influenciados por intereses extranjeros. A su vez, declaró que el fallo lo deja “más poderoso” y aseguró que buscará alternativas legales para mantener su política arancelaria.

El mandatario utilizó sus redes sociales para marcar su postura: “Cualquier país que quiera ‘jugar’ con la ridícula decisión de la Corte Suprema, especialmente aquellos que han "estafado" a EEUU durante años, e incluso décadas, se enfrentará a un arancel mucho más alto, y peor, que el que aceptaron hace muy poco”, publicó Trump en sus redes sociales.

El fallo del máximo Tribunal declaró inválida gran parte de los aranceles que el presidente estadounidense había impuesto, al tiempo que restringió su capacidad de fijar o modificar tributos comerciales bajo el argumento de una “emergencia nacional”. Como reacción, Trump convirtió esa misma justificación en el eje de su estrategia diplomática y económica, tras décadas en las que los aranceles de EE.UU. se mantuvieron por debajo de los niveles de otras potencias desarrolladas.

Donald Trump

Preocupación a nivel global y nacional

La Casa Blanca decidió modificar el decreto presidencial 14.380, que desde enero imponía aranceles especiales a países exportadores de petróleo hacia Cuba bajo el argumento de proteger la seguridad nacional. Al mismo tiempo, persiste la incertidumbre sobre el destino de unos u$s170.000 millones ya recaudados por aranceles. Varias empresas y estados gobernados por demócratas anunciaron que acudirán a la justicia para reclamar compensaciones, aunque Trump advirtió que esos procesos podrían prolongarse durante años.

El presidente también amenazó con subir los aranceles a las importaciones de países que intenten beneficiarse del fallo judicial. Los nuevos gravámenes excluyen en gran medida a Canadá y México, amparados por el T-MEC, aunque productos como autos y acero podrían quedar alcanzados según lo habilitado por la Corte Suprema en una votación de 6 a 3.

En paralelo, Washington negocia desde 2025 acuerdos comerciales con Corea del Sur e India, y este año prevé revisar el tratado con Canadá y México. Trump, por su parte, volvió a cuestionar la apertura comercial iniciada en los años 80, alegando que socios como Japón, la Unión Europea y China no han ofrecido beneficios equivalentes.

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