Donald Trump choca contra las urnas: siete derrotas electorales consecutivas que agitan el juicio político
Tras una serie de caídas en distritos históricamente favorables, el magnate enfrenta el deterioro electoral de los republicanos en medio de reveses por las acciones del ICE, el impacto de los aranceles en la economía, las revelaciones del caso Epstein y hasta su batalla cultural fallida contra Bad Bunny. Las legislativas de noviembre y el temor al impeachment.
Hace apenas unos días, a comienzos de febrero, cuando acababa de cumplirse el primer año de su nuevo mandato, Donald Trump recibió un nuevo y potente revés electoral que hizo sonar todas las alarmas en el Partido Republicano y entre las variopintas huestes del movimiento MAGA.
El golpe llegó desde el 60° Distrito de la Cámara de Representantes del estado de Luisiana, un territorio que en las presidenciales de 2024 había respaldado al líder republicano con una diferencia de 13 puntos. En la elección especial celebrada en esa zona, ubicada a unos 100 kilómetros al norte de la muy jazzera Nueva Orleans, la demócrata Chasity Martínez se impuso con el 62% de los votos frente al 38% del republicano Brad Daigle, lo que implica un “comeback” de 36 puntos respecto del desempeño republicano previo en el distrito.
Aunque la banca ya estaba en manos demócratas, los republicanos se imaginaron ante una oportunidad de oro para recuperarla. El distrito había sido ganado por Trump en tres ocasiones y, si bien históricamente apoyaba a candidatos demócratas en elecciones estatales, en los últimos años se había inclinado con claridad hacia el Partido Republicano en comicios federales. El resultado no fue el esperado y acabó siendo leído como caso testigo de un fenómeno que fácilmente puede proyectarse al resto del país.
Sorprendentes caídas en bastiones republicanos
Es que la derrota en Luisiana ocurrió apenas una semana después de otro traspié en otra elección especial, en este caso en Texas, uno de los grandes bastiones trumpistas. El demócrata Taylor Rehmet logró conseguir la banca por el Distrito 9, controlado por el Partido Republicano durante más de cuatro décadas. Trump había ganado ahí por 17 puntos en 2024, pero ahora el demócrata se impuso por 14. La elección fue seguida con atención nacional por su carácter simbólico: permitiría medir el pulso del electorado tras las masivas marchas contra las redadas de la policía migratoria ICE.
Arresto inmigrantes Estados Unidos 28-01-25
X @ICEgov
Rehmet, veterano de la Fuerza Aérea y maquinista, centró su campaña en la defensa del empleo y la educación pública. Enfrentó a la candidata republicana Leigh Wambsganss, respaldada abiertamente por Trump desde sus redes sociales y financiada con 2,4 millones de dólares, frente a los 200 mil que invirtió el demócrata. El triunfo marcó la primera derrota republicana en territorio texano desde 1991 y se sumó a las pérdidas en las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey y de la alcaldía de Miami (no ganaba un demócrata ahí desde 1997), amén de la paliza en Nueva York, donde los republicanos hicieron un papelón ante Zorhan Mamdani. También hubo victorias demócratas en elecciones especiales en Kentucky e Iowa.
Crece la desaprobación de la gestión Trump
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, los demócratas recuperaron ya ocho distritos en manos republicanas mediante elecciones especiales y sumaron 18 bancas en Nueva Jersey y Virginia. Los republicanos no han revertido ninguna. En total, se contabilizan nueve caídas desde el inicio del mandato y siete derrotas consecutivas en distintos frentes.
El contexto político coincide con un deterioro sostenido en la imagen presidencial. Diversas encuestas, incluidas algunas difundidas por fuentes “amigables” con Trump, como Fox News y Gallup, ubican la desaprobación de Trump entre el 56% y el 63%.
A pesar de que el presidente afirma haber contenido la inflación, sondeos indican que alrededor del 70% de los estadounidenses consideran que la economía atraviesa un mal momento. La política de aranceles impulsada por la administración, orientada a proteger la industria nacional, ha sido señalada por sectores empresariales y sindicales como un factor que encarece costos, sin haber mostrado aun efectos sobre la reactivación económica ni en la creación de puestos de trabajo.
Otro foco de tensión ha sido el accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dirigido por la polémica secretaria de Seguridad, Kristi Noem. Las redadas migratorias, particularmente en Minneapolis y California, generaron protestas masivas. La crisis se agravó tras el asesinato del enfermero Alex Pretti en Minneapolis por agentes enmascarados del ICE, un hecho que detonó movilizaciones en varias ciudades. La detención filmada de un niño de cinco años, Liam Conejo Ramos, provocó indignación pública y derivó en su liberación por orden judicial. Estos episodios han tensionado especialmente la relación del gobierno con la comunidad latina, un segmento electoral clave.
La batalla cultural conservadora pierde fuerza
En el plano cultural, las críticas de Trump a la actuación de Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl se convirtieron en boomerang, tras el indiscutible éxito de la actuación del portorriqueño y el sonoro fracaso del contra festival auspiciado por los conservadores. Esta batalla cultural fallida puso en posiciones muy incomodas a los portavoces digitales de Trump y acabó convirtiéndose en un gesto de confrontación innecesario hacia una figura influyente entre los votantes jóvenes y latinos. Otro error no forzado que pone distancia con un segmento electoral de enorme gravitación.
Bad Bunny Super Bowl 2026
El show de medio tiempo del Super Bowl 2026 protagonizado por Bad Bunny.
Como si fuera poco, el resurgimiento del caso Epstein, con la difusión de nuevos documentos, volvió a colocar bajo escrutinio a figuras prominentes del universo MAGA, entre ellas al propio Trump. Aunque el presidente viene rechazando cualquier implicación indebida en su relación con el malogrado pederasta y traficante sexual, su nombre es mencionado cientos de veces en los nuevos documentos desclasificados por el Departamento de Justicia y su difusión alimentó claramente el fuego de su fragilidad política.
El fantasma del juicio político
En esta especie de nuevo “clima de época” cada día emergen señales de inquietud desde dentro del bando republicano. Poco antes de las derrotas en Luisiana y Texas se filtraron audios del senador Ted Cruz advirtiendo a Trump sobre el riesgo de perder el control del Congreso si persistía en su estrategia de aranceles y redadas antiinmigrantes. Según las grabaciones, el influyente Cruz le anticipó al mandatario la posibilidad de un escenario de impeachment. La respuesta presidencial fue bastante tajante: “Fuck you, Ted”.
De cara a las elecciones legislativas de noviembre, el escenario luce incierto para la Casa Blanca. Una eventual pérdida de la mayoría republicana en el Congreso podría abrir la puerta a investigaciones más agresivas e incluso a un proceso de juicio político. Con una economía bajo presión, controversias migratorias y fracturas internas, el segundo mandato de Donald Trump enfrenta uno de sus momentos más delicados, apenas un año después de haber asumido.