El gobierno de Donald Trump anunció el fin del operativo de control migratorio en Minnesota

La Casa Blanca ordenó el repliegue de las fuerzas federales luego de registrarse muertes civiles y una caída en el apoyo público a las tácticas de deportación masiva.

El director del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, Tom Homan, anunció este jueves el fin de la intervención del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Minnesota. La iniciativa, descrita como la mayor operación de control migratorio en la historia del país, concluye tras generar miles de detenciones y enfrentamientos violentos que provocaron dos muertes en el área de Minneapolis-St. Paul.

El operativo del ICE se saldó con más de 4.000 arrestos, cifra que Homan defendió como un indicador de éxito. "La operación ha dejado Minnesota más segura", afirmó el funcionario, subrayando que el territorio "es cada vez menos un estado santuario para delincuentes".

A pesar del balance oficial, la misión enfrentó una fuerte controversia debido a la muerte de los ciudadanos Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes federales. Estos incidentes, sumados a la detención de personas sin antecedentes y menores de edad, provocaron una ola de protestas que erosionó la viabilidad política de la intervención.

La decisión de retirada coincide con datos de una encuesta de AP-NORC, que indica que el 60% de los adultos en Estados Unidos considera que las políticas migratorias de la actual administración excedieron los límites. El anuncio marca un giro en una estrategia que resultó más volátil que las medidas aplicadas previamente en Chicago y Los Ángeles.

"El largo camino hacia la recuperación comienza ahora", aseguró el gobernador de Minnesota

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, celebró el fin de lo que calificó como una "ocupación", aunque advirtió que el daño social será duradero. "El impacto en nuestra economía, nuestras escuelas y la vida de las personas no se revertirá de la noche a la mañana. Ese trabajo empieza hoy", manifestó el mandatario demócrata a través de sus redes sociales.

Por su parte, activistas locales y líderes municipales, como el alcalde Jacob Frey, destacaron la resistencia civil frente a las tácticas agresivas de los agentes. En contraste, Lisa Erbes, de Indivisible Twin Cities, exigió rendición de cuentas por el caos generado: "Ha muerto gente. Las familias han quedado destrozadas. No podemos simplemente decir que esto ha terminado".

Pese al repliegue en Minnesota, Homan aseguró que la política de fondo no sufrirá modificaciones a nivel nacional. El funcionario ratificó la hoja de ruta de la Casa Blanca al declarar: "El presidente Trump hizo una promesa de deportación masiva y eso es lo que este país va a conseguir", confirmando que la vigilancia migratoria continuará bajo otros esquemas.

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