Tuvo quemaduras por el sol y le aparecieron costras: el diagnóstico reveló algo inesperado
El caso reabre el debate sobre los riesgos de la exposición prolongada al sol, el cuidado de la piel y la importancia de no minimizar ciertos cambios visibles.
El duro diagnóstico que recibió una chica después de exponerse al sol
Tiahnee Raquel, una joven australiana, se volvió viral al mostrar un cambio inesperado en su rostro tras una exposición al sol.
Durante unas vacaciones en mayo de 2024, notó una mancha roja sobre una de sus cejas que creyó era una simple quemadura solar. Con el paso de las semanas aparecieron costras y luego una mancha blanca.
Meses después, una especialista detectó que los pelos de su ceja se estaban volviendo blancos, un proceso que avanzó progresivamente.
En noviembre de 2025 recibió el diagnóstico de vitiligo, una condición genética que, según explicó, fue activada por la quemadura solar.
Lo que comenzó como una exposición al sol aparentemente inofensiva terminó convirtiéndose en una señal de alerta que nadie esperaba. Tras sufrir una quemadura solar, una persona notó la aparición de costras y cambios en la piel que, lejos de mejorar con el paso de los días, despertaron preocupación. Ese detalle, que al principio parecía menor, fue el punto de partida de una historia que llamó la atención de médicos y usuarios en redes sociales.
En pleno verano, las quemaduras solares suelen asociarse a molestias pasajeras, enrojecimiento o descamación. Sin embargo, especialistas advierten que algunos síntomas pueden esconder cuadros más complejos y que prestar atención a las señales del cuerpo resulta clave para evitar consecuencias mayores. En este caso, la evolución inesperada del cuadro obligó a realizar consultas médicas y estudios más profundos.
Qué le pasó a la joven que tenía muchas quemaduras de sol
Daño piel
Un día de sol que parecía normal terminó teniendo consecuencias inesperadas para Tiahnee Raquel, una joven australiana que se volvió viral al compartir el drástico cambio que notó en su rostro. Lo que comenzó como una situación cotidiana derivó, con el paso del tiempo, en un diagnóstico que modificó por completo su percepción de aquel episodio.
Durante un viaje en crucero en mayo de 2024, Tiahnee aseguró haber tomado las precauciones habituales frente al sol. Sin embargo, tras varias horas al aire libre, detectó una mancha rojiza sobre una de sus cejas. Supuso que se trataba de una quemadura leve por no haber aplicado protector solar en esa zona. La irritación persistió durante semanas, luego aparecieron costras y, al mes, una mancha blanca que atribuyó a la descamación normal de la piel dañada.
El giro inesperado llegó meses más tarde, en septiembre de 2024, cuando una especialista en estética le advirtió que algunos de los pelos de su ceja estaban blancos. Con el correr de los días, el cambio se extendió hasta cubrirla por completo. Durante un año pensó que podía tratarse de estrés y optó por teñirse cejas y pestañas, hasta que en noviembre de 2025 recibió el diagnóstico médico: vitiligo.
Según explicó, la quemadura solar no fue la causa directa, sino el desencadenante de una condición genética que ya existía en su familia. Lejos de ocultarlo, decidió contar su historia en redes sociales, donde recibió una respuesta mayormente positiva y de apoyo.