Conocé las diferencias culturales que descubren quienes migran a España
Julieta contó que es argentina y que vive en España desde hace casi diez meses, experiencia desde la cual surgió su reflexión.
Explicó que, aunque el idioma es el mismo, muchas palabras se usan de manera distinta entre Argentina y España.
Señaló que hay un término muy habitual en Argentina que en España directamente no existe ni tiene un equivalente exacto.
Reveló que la palabra en cuestión es “prolijo” y remarcó lo difícil que resulta explicar su significado sin una traducción directa.
El choque cultural suele manifestarse en pequeños detalles cotidianos, y el lenguaje es uno de los más evidentes cuando una persona emigra. Para muchos argentinos que se instalan en España, adaptarse a nuevas costumbres implica también revisar palabras, expresiones y modismos que forman parte de la vida diaria en su país de origen.
En ese proceso de adaptación, las redes sociales se convirtieron en un espacio donde los migrantes comparten anécdotas, diferencias culturales y situaciones que los sorprendieron al llegar. Desde trámites simples hasta charlas informales, el idioma revela matices que no siempre son evidentes a primera vista.
Qué dijo la joven argentina sobre la palabra de nuestro país que no existe en España
Julieta en España
Julieta se presentó ante sus seguidores aclarando que es argentina y que vive en España desde hace casi diez meses, un dato clave para entender la reflexión que compartió a continuación. A partir de su experiencia cotidiana, señaló que, aunque el idioma es el mismo, existen muchas palabras que cambian según el país y se usan de manera diferente a ambos lados del océano.
En ese contexto, contó que descubrió que hay un término muy común en Argentina, que se usa todo el tiempo y tiene un significado muy preciso, pero que en España directamente no existe. Según explicó, no hay una palabra equivalente que exprese exactamente la misma idea, algo que le resultó llamativo y hasta preocupante por lo frecuente que es su uso en la vida diaria.
Finalmente, reveló que la palabra en cuestión es “prolijo ” y bromeó con la dificultad de explicar su significado sin un equivalente directo. Julieta relató que tomó dimensión de esta diferencia a partir de una amiga argentina, arquitecta, que trabajaba en Portugal y necesitaba usar ese término en su ámbito profesional. Al intentar hacerlo, notó que nadie comprendía a qué se refería, lo que dejó en evidencia la ausencia de esa palabra en el uso cotidiano de España.