No podía ver bien y creyó que necesitaba lentes nuevos pero cuando fue al médico un diagnóstico lo cambió todo: qué tenía

Este tipo de historias vuelve a poner en primer plano la importancia de no minimizar los cambios en la vista y de realizar controles médicos a tiempo.

  • Bethany Williams, una joven de 16 años, tenía dolores de cabeza y vómitos sin causa aparente.
  • Un oftalmólogo detectó signos de un tumor durante un examen de la vista.
  • La derivaron a un hospital, donde una resonancia confirmó que tenía un meduloblastoma. Fue operada de urgencia y luego inició un tratamiento de quimioterapia.
  • Su familia destacó que el diagnóstico a tiempo, gracias al control ocular, le salvó la vida.

Lo que empezó como una dificultad para ver con claridad parecía, en principio, un problema común y fácil de resolver: cambiar los lentes o actualizar la graduación. Sin embargo, con el paso de los días, la molestia persistió y comenzó a interferir en su vida cotidiana, desde tareas simples hasta actividades que antes hacía sin ningún inconveniente. Ante esa situación, decidió consultar a un médico, sin imaginar que detrás de ese síntoma aparentemente menor se escondía algo mucho más serio.

La consulta, que buscaba una solución rápida, terminó abriendo un escenario completamente distinto. Los primeros estudios y evaluaciones despertaron sospechas y llevaron a profundizar en exámenes más específicos, hasta llegar a un resultado inesperado. El diagnóstico no solo explicó por qué su visión había cambiado, sino que también obligó a replantear de manera urgente el enfoque sobre su salud.

Qué descubrió la adolescente que no veía bien y creía que necesitaba un cambio de anteojos

-Mujer malestar - Salud

La historia de Bethany Williams, una adolescente británica de 16 años, dio la vuelta al mundo luego de que un control oftalmológico de rutina permitiera detectar algo impensado: un tumor cerebral.

Durante semanas había sufrido fuertes dolores de cabeza y otros síntomas preocupantes que mantenían en vilo a su familia. En 2023, la joven, oriunda de Suffolk, también padeció vómitos repentinos y malestares persistentes, mientras que su médico de cabecera no lograba encontrar la causa del problema.

Ante la falta de respuestas, su madre, Jenna, decidió llevarla a una óptica para que la revisara un especialista. Allí fue atendida por un oftalmólogo, quien advirtió señales compatibles con un tumor cerebral y la derivó de urgencia al Hospital West Suffolk, en Bury St. Edmunds, para realizarle una resonancia magnética. Los estudios confirmaron el diagnóstico: Bethany tenía un meduloblastoma, un tipo de tumor primario del sistema nervioso central.

Tras la confirmación, la joven fue sometida a una cirugía para extirparle el tumor lo antes posible y luego comenzó un tratamiento de quimioterapia para combatir los efectos del cáncer cerebral. “Estamos profundamente agradecidos de que el diagnóstico haya llegado a tiempo. No sabíamos que un oftalmólogo podía detectar algo así, pero eso le salvó la vida”, expresó su madre después de la intervención, al contar cómo un simple examen de la vista terminó siendo decisivo.