Los trabajadores de la Granja Tres Arroyos mantienen la protesta que llevan a cabo en la planta de la empresa avícola, ubicada en la localidad de Pilar, donde reclaman el cobro de aguinaldo, sueldo y liquidaciones atrasadas. Durante la semana se confirmaron las 1.250 desvinculaciones, en un contexto de crisis de la empresa con concurso preventivo de acreedores por deudas superiores a los u$s350 millones.
"No te dan una respuesta positiva, te dicen que no hay plata, no atienden los teléfonos. En las mediaciones tampoco se presenta el abogado de la empresa ni para ofrecer nada o para decir algo. No dan la cara. Justamente ahora están los directivos ahí mirando en el portón y cuando se acercaron ustedes con la cámara desaparecieron todos", relató uno de los empleados desvinculados a la periodista Mariela López Brown en el programa Mañanas Argentinas.
La realidad de los trabajadores de la empresa avícola, que atraviesa una crisis interna distópica ya que el consumo de pollo en el país está en continuo crecimiento, en contrapartida con lo que ocurre con la carne vacuna.
"Todos los que estamos acá nos despidieron. Nos deben la liquidación final, cuatro meses de sueldo, aguinaldo. Nosotros queremos lo nuestro. Ya no sabemos que más hacer y decir. No me quiero poner a llorar frente a las cámaras porque me da vergüenza. Estamos todas las noches acá. En mi caso tengo mis hijos que son grandes y me ayudan, pero es muy crítico todo", agregó otros de los trabajadores desvinculados.
La crítica situación de Granja Tres Arroyos
El deterioro financiero de la empresa avícola se reflejó con dureza en la documentación que la compañía acompañó ante los tribunales comerciales. Al cierre del ejercicio 2025, la firma declaró una deuda de $536.000 millones. A ese pasivo histórico se le suma el ahogamiento operativo provocado por la acumulación de más de $126.000 millones en cheques de pago diferido rechazados.
El pasivo informado ante la Justicia se desglosa de la siguiente manera:
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Deuda financiera: $199.000 millones.
Compromisos con proveedores: $161.000 millones.
Deudas laborales y fiscales: $78.000 millones.
Impuestos: $52.000 millones.
Obligaciones comerciales: $46.000 millones.