Trabajadores de Granja Tres Arroyos denuncian que la empresa quiere pagar los sueldos con pollos

Los empleados llevaron adelante una protesta con corte de calle en la puerta de la fábrica de Pilar dado que les deben ocho quincenas y el aguinaldo. Además, reclaman por compañeros despedidos.

En el marco de una severa crisis financiera y productiva que derivó en la solicitud de concurso preventivo de acreedores, el grupo avícola Granja Tres Arroyos ofreció a los trabajadores de su planta de Pilar (ubicada en La Lonja) abonar parte de sus sueldos adeudados con pollo.

La insólita propuesta en especie surgió durante las audiencias de negociación con los gremios en medio de la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo bonaerense.

La planta afectada en Pilar es operada por Wade S.A, sociedad vinculada a los activos de la extinta Cresta Roja e integrada al grupo—. En ese establecimiento, previamente se habían pactado medidas como entregas puntuales de cajones de pollo y adelantos a cuenta para intentar mitigar el impacto sobre el personal.

La oferta de pago en mercadería se da en un contexto de drástico reducción de la plantilla laboral a nivel nacional. Recientemente, la firma emitió alrededor de 1.200 telegramas de cesantía en sus diferentes complejos de la provincia de Buenos Aires: 700 despidos en Capitán Sarmiento, 450 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar.

Si bien el volumen de desvinculaciones en Pilar es menor en términos absolutos, el impacto operativo resulta crítico por las suspensiones y parates previos que ya habían diezmado a su personal. En total, las presentaciones ante la Justicia reconocen más de 1.700 desvinculaciones acumuladas en el grupo durante los últimos meses.

Por el momento, los despidos masivos permanecen congelados gracias a las medidas de conciliación obligatoria dictadas por la cartera laboral bonaerense, las cuales retrotrajeron las cesantías de manera preventiva mientras avanzan las negociaciones sindicales.

El deterioro financiero de Granja Tres Arroyos se reflejó con dureza en la documentación que la compañía acompañó ante los tribunales comerciales. Al cierre del ejercicio 2025, la firma declaró una deuda de $536.000 millones. A ese pasivo histórico se le suma el ahogamiento operativo provocado por la acumulación de más de $126.000 millones en cheques de pago diferido rechazados.

El pasivo informado ante la Justicia se desglosa de la siguiente manera:

  • Deuda financiera: $199.000 millones.

  • Compromisos con proveedores: $161.000 millones.

  • Deudas laborales y fiscales: $78.000 millones.

  • Impuestos: $52.000 millones.

  • Obligaciones comerciales: $46.000 millones.

La palabra de un empleado de Tres Arroyos

Gabriel habló con C5N desde la puerta de la planta, donde realizan la protesta junto a los distintos trabajdores: "Cortamos la calle porque no tenemos novedades de nada. Nos están debiendo hace ocho quincenas, más el aguinaldo, y ahora nos echaron sin un peso de sueldo, así que decidimos cortar para que no entre ni un camión".

Según detalló el trabajador, el lote de cesanteados en esa unidad productiva roza los 70 empleados, la mayoría con una amplia trayectoria en la compañía: "Hay muchachos que tienen 15, 10, 16 años de antigüedad. Estamos todos iguales, nos dejaron en la calle".

Asimismo, Ramírez expuso las irregulares condiciones operativas en las que la empresa intenta mantener la producción mientras vencen las instancias legales: "La gente que está trabajando adentro está cobrando el día en negro". Consultado sobre los motivos de esa modalidad, el operario confirmó que se utiliza para saltear las regulaciones de la conciliación obligatoria que acaba de finalizar.

Uno de los puntos más críticos expuestos en la manifestación es el estado de desprotección y la falta de conducción gremial que perciben en la planta de Pilar: "Paramos nosotros, los compañeros. No tenemos delegados, no tenemos nada. Estamos en la nada".

Sobre la polémica propuesta de pagar con pollos, el hombre aseguró que "eso es lo que están diciendo". Y en cuanto a un eventual canal de diálogo con la patronal o la entrega de propuestas paliativas, el trabajador fue contundente: "No tenemos ni una respuesta. Nada, nada. Nosotros queremos entrar a trabajar, pero tampoco te dejan. Nos dejaron en la ruina".

Los manifestantes adelantaron que mantendrán la medida de fuerza por tiempo indeterminado en la puerta de la fábrica: "Vamos a aguantar lo que aguantemos. No sé si todo el día, pero algo tenemos que hacer. Es una situación horrible", concluyó Ramírez.