Un hombre que había llegado a Pinamar para pasar sus vacaciones junto a sus dos hijos menores fue detenido en las últimas horas acusado de cometer una serie de estafas millonarias en distintos comercios de la ciudad balnearia. La investigación, encabezada por la UFID N°5, permitió reconstruir una maniobra reiterada basada en la presentación de comprobantes falsos de transferencias bancarias, que nunca se acreditaban en las cuentas de los damnificados.
El acusado fue identificado como Sebastián Biancardi, quien se alojaba en un hotel céntrico y durante varios días realizó consumos en balnearios, paradores gastronómicos y restaurantes. La causa se inició tras la denuncia del propietario del balneario Neruda, quien detectó que el pago de más de $1,5 millones por el alquiler de una carpa durante trece días no había ingresado al sistema bancario, pese a que el cliente había exhibido un supuesto comprobante de transferencia.
A partir de ese primer aviso, los investigadores establecieron que la misma modalidad había sido utilizada en el parador del balneario, donde Biancardi acumuló consumos por más de $900 mil. Según consta en la causa, el fraude quedó en evidencia al momento de realizar la conciliación diaria de ingresos, cuando se confirmó que el dinero jamás había sido acreditado.
Con esos elementos, el Ministerio Público Fiscal solicitó la detención del sospechoso, que fue concretada mientras se encontraba en el restaurante Demuru en Cariló. Allí, la gerente del local también presentó una denuncia y sostuvo que el hombre había consumido más de $600 mil en cuatro comidas, siempre respaldando los pagos con constancias digitales que luego resultaron ser falsas.
La pesquisa derivó además en un allanamiento en el hotel San Remo, donde el acusado se hospedaba junto a sus hijos, de 10 y 12 años. En el lugar se secuestró un teléfono celular y documentación de interés para la causa. Durante el operativo, la encargada del establecimiento denunció que el hospedaje había sido abonado con comprobantes apócrifos por un monto total de $3.350.000.
Biancardi quedó detenido e imputado por el delito de estafas reiteradas, mientras la Justicia analiza si existen más víctimas que puedan sumarse al expediente. En tanto, los menores fueron puestos a resguardo y quedaron al cuidado de familiares que se hicieron presentes tras la detención.