Un cura de Pergamino fue denunciado por violencia de género tras mantener una relación en secreto con una enfermera de la ciudad. Como si ello fuera poco, al realizar un allanamiento en su casa, la Policía descubrió un enorme arsenal.
El párroco mantenía una relación con una enfermera desde junio. Tras denuncias por hostigamiento, la Policía bonaerense realizó un allanamiento en su propiedad, donde incautó pistolas, un revólver y más de 190 municiones.
Un cura de Pergamino fue denunciado por violencia de género tras mantener una relación en secreto con una enfermera de la ciudad. Como si ello fuera poco, al realizar un allanamiento en su casa, la Policía descubrió un enorme arsenal.
Sabrina Russo, enfermera de 46 años, conoció en marzo a un sacerdote de la zona sur de la ciudad mientras buscaba apoyo espiritual por la delicada situación de salud de su madre. Sin embargo, lo que comenzó como un vínculo de acompañamiento religioso derivó, a los pocos meses, en una relación sentimental que se transformó en un calvario.
Según relató, en junio aceptó convertirse en su pareja, pero la convivencia estuvo marcada por episodios de celos, acoso y violencia que fueron en aumento. Finalmente, la mujer decidió acudir a la Comisaría de la Mujer y la Familia para radicar una denuncia, al sentirse atrapada en una espiral de hostigamiento que la llenó de temor. La Justicia actuó de inmediato.
“El empezó a venir todos los días a mi casa, en distintos horarios. Me decía que estaba enamorado, que quería casarse y formar una familia”, contó Russo a Primera Plana.
La relación se afianzó al punto de que el sacerdote obtuvo las llaves de su vivienda. Sin embargo, con el tiempo comenzaron los problemas: “Se puso celoso, revisaba mi celular, lo golpeaba, me gritaba, me hostigaba. Se volvió obsesivo, agresivo, con maltrato psicológico y físico. No era la persona que yo había conocido”.
La denuncia quedó radicada en la UFIyJ N° 4, que este jueves dispuso un allanamiento en la vivienda del párroco, ubicada en el barrio Santa Julia. El operativo arrojó un resultado impactante: la Policía incautó dos pistolas calibre 9 milímetros marca Taurus, un revólver calibre 22 y 196 municiones de distintos calibres.
Ante el hallazgo, se abrió una causa por “tenencia ilegal de arma de guerra”. Si bien por el momento no se dictaron medidas restrictivas sobre su libertad, la investigación continúa y no se descarta que se adopten nuevas disposiciones en los próximos días.
Los investigadores intentan establecer el origen del armamento y determinar si contaba con documentación o si fue utilizado en hechos ilícitos.