Una mujer fue asesinada a balazos en su casa en Beccar, municipio de San Isidro, donde la Justicia presume que el ataque estaba dirigido a su hijo por un ajuste de cuentas por la venta de un auto de alta gama.
El agresor llegó en moto y disparó siete veces contra la casa y uno de ellos dio contra Cecilia Andrea Iraola, que estaba en el living. La Justicia presume que el ataque estaba dirigido al hijo de la víctima.
Una mujer fue asesinada a balazos en su casa en Beccar, municipio de San Isidro, donde la Justicia presume que el ataque estaba dirigido a su hijo por un ajuste de cuentas por la venta de un auto de alta gama.
El crimen ocurrió a plena luz del día de este lunes, minutos antes de las 18, y todo quedó filmado por una cámara de seguridad en la que se ve el preciso momento en el que una moto llega al lugar y se detiene frente a la casa donde vivía la víctima de 53 años y su hijo de 27.
El conductor, con casco y sin bajarse del vehículo, sacó un arma y disparó siete veces contra el frente: cuatro de ellos impactaron en la puerta, mientras que otros tres fueron dirigidos a una persiana que daba al living de la vivienda, donde estaba la dueña, Cecilia Andrea Iraola, cayó y murió casi en el acto.
Los balazos alertaron a los vecinos y tras los llamados al 911, efectivos de la Comisaría 5ª de San Isidro llegaron al lugar, quienes, al ingresar por una casa vecina, constataron que la víctima estaba herida de bala en el abdomen, pero ya sin vida. La causa fue caratulada como “homicidio” y quedó en manos de la fiscal Carolina Asprella.
De acuerdo a las investigaciones, el ataque estaría vinculado a problemas que el hijo de la víctima tendría por la venta de un BMW: el vehículo fue vendido por 10.000 dólares, pero el comprador acusó que el mismo tenía una falla, fue devuelto y exigía la devolución del dinero.
A raíz de ello, los investigadores creen que la agresión fue dirigida hacia el hijo de la víctima, Matías, que al momento de la agresión no se encontraba en la casa ya que está de viaje en Costa Rica.
Por el caso, la Policía llevó a cabo dos allanamientos y fue detenido Gustavo Ezequiel Arroyo, de 36 años, señalado como el presunto autor intelectual del hecho.
Mientras en medio de la investigación para dar con el agresor, las autoridades lograron identificar la patente de la moto que sería propiedad de Pablo Guillermo Ragni, de 53.
Sin embargo, cuando los agentes llegaron a su propiedad para la requisa, se cortó la pulsera de monitoreo electrónico que llevaba puesta y se fugó por el patio.