Giro inesperado en el caso Julio Iglesias: vuelve a quedar complicado ante la Justicia española

Luego de una primera denuncia en enero, el Ministerio Público considera ahora que la Audiencia Nacional es competente para analizar la querella de dos exempleadas del cantante. El juez debe decidir en los próximos días si inicia una investigación.

El fiscal Vicente González Mota envió un escrito al juez instructor Antonio Piña, a quien le tocó el caso, en el que sostiene que el tribunal tiene competencia para abrir una causa. No se trata de una imputación ni de una investigación en marcha: corresponde al magistrado resolver si inicia las pesquisas o archiva el trámite, decisión que debe tomar en los próximos días.

Por qué es un giro

En enero, las dos mujeres, identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura, presentaron su primera denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que tomó declaración a ambas y abrió diligencias preliminares. Pero terminó archivando el caso por falta de competencia: argumentó que no había “vínculos relevantes” con España, ya que los hechos ocurrieron en el exterior, las denunciantes no tenían relación con el país y el denunciado no estaba allí.

Revés para Julio Iglesias en la Justicia española, aunque todavía podría salir airoso.

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En septiembre, con el patrocinio de la ONG Women's Link Worldwide, las exempleadas fueron directamente a los juzgados con una querella. Sostienen que sufrieron agresiones sexuales y malos tratos en 2021, mientras trabajaban en propiedades del cantante, de 83 años, en Bahamas y República Dominicana. La ONG considera que los hechos podrían constituir delitos de trata de personas con fines de trabajo forzado y servidumbre, contra la libertad sexual, lesiones, trato degradante y contra los derechos laborales.

El nuevo informe, que no consigna los motivos del cambio, fue visado por la fiscal de Sala coordinadora de Trata de Personas y Extranjería, porque la cúpula de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que había fijado el criterio del archivo en enero, decidió apartarse.

El relato de las denunciantes y la defensa de Julio Iglesias

La querella alega que Iglesias habría aprovechado su posición de poder y la vulnerabilidad de las mujeres para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus propiedades, en un clima de intimidación. Según los testimonios recogidos por Women’s Link y Amnistía Internacional, afirman que les revisaban los celulares, les impedían salir de la casa y les exigían jornadas de hasta 16 horas sin contrato ni descanso. Una de ellas, empleada doméstica, relató que fue presionada para mantener encuentros sexuales; la otra, fisioterapeuta, dijo haber sufrido tocamientos.

Por su parte, Iglesias pidió el archivo de la causa y negó de manera tajante las acusaciones, que calificó de “absolutamente falsas”, y demandó por intromisión en el honor a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por dar por ciertas las acusaciones de la primera denuncia, pero el Tribunal Supremo no admitió a trámite esa acción.