La reconocida comunicadora e influencer Nati Jota volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras la clasificación de Boca a la final de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama. A pesar de ser una declarada fanática de River, la conductora sorprendió a sus seguidores en la red social X al publicar una foto del defensor Marco Pellegrino festejando sin camiseta y con el torso al descubierto, acompañada de la frase “¡Rivales no enemigos, felicitaciones Boca!”.
El sugestivo tuit rápidamente sobrepasó el mero gesto deportivo y desató una intensa controversia entre los usuarios del ámbito digital. Diversos simpatizantes de Boca reaccionaron con indignación ante el elogio dedicado al joven futbolista en las plataformas virtuales, expresando su enfático rechazo a través de mensajes directos e interacciones que buscaron marcarle el límite a la famosa presentadora.
El reposteo de Nati Jota al video de Marco Pellegrino,
X
La repercusión negativa no se hizo esperar y los internautas volcaron una ola de advertencias hacia la influencer en la red social X. Entre las respuestas más destacadas de la parcialidad auriazul sobresalieron frases tajantes como “Alejate de él”, “dejalo en paz”, “salí de acá”, “Nati, no da. No sabés su situación”, “no es por acá” y “rajá de acá”, evidenciando la clara incomodidad de la hinchada.
El destinatario de la atención mediática es Marco Pellegrino, un zaguero central nacido el 18 de julio de 2002 en la Ciudad de Buenos Aires. Formado deportivamente en las divisiones inferiores de Platense, donde debutó profesionalmente en 2023, el defensor de 1,84 metros de estatura y perfil zurdo dio un salto rotundo a la Serie A al ser transferido al Milan de Italia, teniendo además un paso previo a préstamo por el club Salernitana. Antes de recalar en Boca, jugó en Independiente en su regreso al fútbol argentino para luego pasar a Huracán.
Nati Jota contó que fue tóxica en su noviazgo
Durante una profunda entrevista emitida en el programa PH Podemos Hablar por la pantalla de Telefe, la periodista Nati Jota mantuvo un mano a mano con el conductor Andy Kusnetzoff donde repasó aspectos inéditos de su vida sentimental. La comunicadora reconoció abiertamente haber atravesado una relación marcada por la desconfianza y los celos obsesivos, asumiendo su parte de culpa al declarar “sí, yo más” al definir la toxicidad de aquel vínculo pasado.
En el transcurso del diálogo, la figura del canal de streaming explicó la singular lógica matemática que condicionó sus relaciones amorosas y la llevó a mantener un estado permanente de alerta. Al fundamentar su temor recurrente frente a una posible infidelidad, la entrevistada argumentó categóricamente que “si yo veo que de los hombres la mayoría, tipo nueve de diez, son infieles, a mí no me va a tocar el uno de diez”, desatando el debate en el estudio.
Frente al planteo de Andy Kusnetzoff sobre la necesidad de construir confianza mutua, la invitada cuestionó las premisas de la monogamia y la represión del deseo. La joven remarcó que “puede estar muy enamorado, pero aun así tiene un deseo que tiene ganas de satisfacer afuera”, añadiendo que “tener ganas latentes de hacer algo y no poder hacerlo, la verdad, me la baja también”, dejando en claro sus dudas sobre el compromiso afectivo tradicional.
Al ser consultada sobre si sufrió engaños, respondió “no, que yo sepa”, para luego admitir las estrictas maniobras de vigilancia que ejecutaba sobre su pareja al revisar por las mañanas la computadora personal si la sesión de WhatsApp quedaba abierta. Tras definir esas acciones como “yo investigación de mañana, investigación madrugadora” y confesar que “buscaba palabras claves”, la periodista reflexionó con autocrítica asegurando que “nunca más revisaría nada” y que “prefiero no saber, no estar toda persecuta”.
Por último, la conductora rememoró un incómodo episodio vivido durante su cobertura del Mundial, cuando conoció a un joven en la noche festiva del cual destacó que “el movía” por su capacidad organizativa. Sin embargo, tras besarse en un boliche, fue alertada de que un amigo de él la estaba filmando sin su consentimiento, lo que provocó su inmediata retirada al sentirse “muy expuesta” y tras reclamarle al chico “vos tenés que decir que no, cómo te va a grabar mi amigo”.