Matías Bagnato, sobre su vida después de la masacre de Flores: "Recién ahora estoy haciendo un duelo sano"

A días del estreno de La masacre de Flores en HBO Max, Bagnato recordó los años que dedicó a reclamar justicia y el amor de su abuela como sostén. Junto a Juan José Campanella, habló de la reconstrucción de su vida y de lo que significa volver a contar su historia.

“Recién siento que ahora estoy haciendo un duelo sano”, expresó este lunes durante la presentación de La masacre de Flores. Lo acompañaron Juan José Campanella y Sergio Nakasone, dos de los productores ejecutivos de la serie que se estrenará este jueves en HBO Max.

Al explicar por qué decidió volver sobre esa historia, Bagnato puso el acento en los vínculos que lo sostuvieron y en lo que espera que su experiencia pueda despertar en otras personas. “No es fácil contar la historia, pero sí estoy convencido de que uno cuando la cuenta transforma ese dolor en algo bueno”, sostuvo.

“Desgraciadamente les diría que mis últimos 15 años de mi vida fue así. Fue vivir solamente para eso”, explicó. Tras la muerte de su abuela y, más tarde, la del condenado, comenzó a encontrar un espacio diferente para procesar lo vivido: “Permitiéndome que fluya y que salga y que brote todo lo que no podía permitirme hacer”.

La exposición mediática también formó parte de esa lucha. Para Bagnato, hablar frente a una cámara muchas veces fue una herramienta para conseguir respuestas. “Es muy triste vivir en un país donde una víctima tenga que recurrir a las cámaras de televisión para que un juez se ponga a laburar”, cuestionó durante el encuentro.

De los primeros días posteriores al incendio conserva recuerdos fragmentados, pero hay una escena que permanece: un apretón fuerte en el brazo y las palabras con las que su abuela intentó sacarlo de la cama.

“Mati, yo sé que vos me escuchás”, recordó que le dijo. Después llegó una promesa: “Te voy a devolver todo lo que la vida me permite devolverte”. Y una invitación que todavía puede repetir: “Si vos querés que tu abuela esté al lado tuyo, te levantás de la cama y venís a tomar mate conmigo”.

“Fue el trompazo más maravilloso de mi vida”, definió. En ese gesto encontró una forma de empezar a seguir; con el paso del tiempo, también pudo reconocer cuánto había significado ese acompañamiento: “Ese amor que tuve de la abuela principalmente” fue, según explicó, lo que le permitió llegar hasta el presente.

Durante la conferencia también recordó a Nicolás Borda, de 11 años, otra de las víctimas fatales del incendio. “Nicolás desde esa noche para mí es un hermano más”, expresó, y explicó que su historia no se desarrolla en la serie por decisión de sus familiares: “La familia prefirió no participar. Y bueno, hay que respetar, por supuesto, lo que ellos eligieron”.

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Campanella y la decisión de contar la vida después del crimen

Para Campanella, la clave narrativa estuvo en comprender qué lugar debía ocupar el ataque dentro de una historia mucho más extensa. “Veo los tres capítulos como si fueran una película”, explicó. En esa estructura, el crimen constituye el primer acto y abre el recorrido que permite conocer al Matías del presente.

“Había que encontrar el tono justo”, señaló sobre el tratamiento de aquella noche. La búsqueda consistió en transmitir el impacto emocional sobre un adolescente de 16 años y evitar una reconstrucción que se regodeara en la violencia.

Ese criterio también orientó la manera de presentar las amenazas previas y la figura del agresor. “La cosa es transmitir la emoción que sienten los protagonistas, que la audiencia sienta lo mismo”, explicó. Para el realizador, lo central de ese período era acercar al espectador a “esa angustia constante de esa voz desconocida que te amenazaba”.

El desarrollo posterior fue lo que terminó de definir su interés por el proyecto. “El resto es una historia humana sin crímenes. Es una lucha por la justicia, una lucha de supervivencia”, describió. La serie sigue las consecuencias de lo ocurrido durante décadas y los cambios de una persona que tuvo que aprender a vivir con esa experiencia.

“A mí me apasionan las historias de reinvención en la vida”, sostuvo Campanella. Desde esa perspectiva, encontró en el recorrido de Bagnato una dimensión dramática que se extiende mucho más allá del hecho policial.

Cómo se hizo La masacre de Flores y cuándo se estrena

La masacre de Flores estará disponible completa desde este jueves 22 de octubre en HBO Max. Producida por 100 Bares y dirigida por Augusto Tejada, está integrada por tres episodios de aproximadamente 45 minutos. Campanella participa como productor ejecutivo y como interlocutor de Bagnato en las conversaciones que articulan el relato.

La reconstrucción combina el testimonio de Matías con archivos familiares, registros periodísticos y las voces de amigos, abogados, periodistas e integrantes del tribunal que intervino en el caso. Ese material permite recorrer los acontecimientos que desembocaron en el crimen y las décadas posteriores, atravesadas por las amenazas, la exposición pública y la búsqueda de justicia.

Además de Campanella, la producción ejecutiva está a cargo de Martino Zaidelis, Ana Paula Bello, Mariano Cesar, Sergio Nakasone y Cecilia Abraham. Durante la presentación, Nakasone explicó que uno de los mayores desafíos fue encontrar un equilibrio entre el dolor de la historia y los vínculos que hicieron posible la reconstrucción de su protagonista.

“Dar una mirada positiva, una mirada constructiva, una mirada humana”, sintetizó sobre el propósito del proyecto. También destacó la importancia de “potenciar al máximo el lado humano” y de honrar a quienes acompañaron a Matías, especialmente a su abuela y a sus amigos.

Ese enfoque coincide con lo que Bagnato espera de la serie: “No es solamente el true crime, sino hablar de esto, ¿no? De la familia, del amor, de los vínculos”. Compartir su experiencia representa también la posibilidad de acompañar a otras personas que atraviesan momentos difíciles.

“Demostrar que a pesar de todo se puede salir adelante, se puede seguir”, expresó. Y dejó una imagen sencilla de ese proceso: “Uno se vuelve a reír de otras formas diferentes, pero te volvés a reír”.

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