Conmoción por la muerte de un referente del pop argentino: venía de sufrir un ACV

Su partida deja un vacío muy grande en la escena musical y en quienes crecieron con sus canciones.

Marcelo Decall, una de las figuras más influyentes del pop y el rock cordobés de los años 80, murió este jueves 15 de octubre a los 64 años. El líder de Pasaporte venía atravesando un delicado cuadro de salud desde que sufrió un accidente cerebrovascular meses atrás, que derivó en sucesivas internaciones en el hospital Tránsito Cáceres de Allende, el centro de rehabilitación Vida Plena de Argüello y finalmente el Instituto Modelo de Rehabilitación de Unquillo. La noticia fue confirmada por su cuñado Pepe Angonoa.

Con su partida, la música popular de Córdoba pierde a uno de sus compositores más talentosos y versátiles. El artista fue el creador del sonido que definió a una generación de oyentes cordobeses y alcanzó repercusión nacional con Pasaporte, la banda que fundó junto a su hermano Alan a comienzos de los 80 y que se convirtió en la única agrupación del rock y pop cordobés en vender 30.000 copias de un disco, un récord que nunca fue superado.

Antes de ese logro, ya había dejado su huella en otro frente igualmente relevante. Su trabajo junto al cantante Pelusa a mediados de los 80 fue muy importante para la modernización del cuarteto, con canciones que se convirtieron en clásicos del movimiento y que décadas después seguían generándole derechos de autor a través de Sadaic.

Su vida también incluyó una aventura en México después de la crisis de 2001, trabajos en restaurantes, competencias náuticas en lanchas con motores de 160 caballos y un regreso a Córdoba que desembocó en la refundación de Pasaporte.

Quién era Marcelo Decall

Criado en el barrio Alta Córdoba, en la calle Saráchaga al cruce de Lavalleja y Jujuy, Marcelo Decall hizo sus primeras armas musicales y sociales en las mesas del pool La Burra. A finales de los 70 comenzó a tocar en agrupaciones fundacionales del rock local como Aporiro y Almavelero, con las que llegó a presentarse en el emblemático Festival de Rock de La Falda. Pero su nombre quedaría asociado a Pasaporte, la banda que fundó a comienzos de los 80 junto a su hermano Alan, el bajista Federico Geier y el baterista Horacio De Maussion.

Su suerte arrancó cuando el locutor Mario Pereyra comenzó a difundir el demo en el aire. Desde ese momento llegó el contacto con el empresario Nono Pugliese y el sello Corazón, que financió el disco debut Fuerzas del interior (1986) y una recordada campaña publicitaria en la revista Rock & Pop. Le siguieron Estímulo (1987) y Simples canciones (1989), con intensas giras nacionales y éxito también en Bolivia.

En paralelo, a mediados de los 80, Decall le aportó new wave, reggae, blues y pop al cuarteto cuando Pelusa lo convocó tras su desvinculación de Chébere. Su trabajo fue la piedra angular del álbum Teléfono azul (1985), considerado clave en el movimiento cuartepop, para el que compuso los clásicos Whisky no y Exacto reloj.

Después de la crisis de 2001, partió hacia México con apenas 20 dólares, tocó en restaurantes, compitió en carreras náuticas y trabajó en un campo geotérmico fronterizo. Al regresar a Córdoba, asumió por primera vez el rol de cantante principal, refundó Pasaporte con Geier y Popi Pedrosa, se presentó en el festival Griego Rock y grabó nuevo material en el estudio de Las Pelotas en Traslasierra, entre ellos el tema Contando estrellas.

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