Quién era Maricarmen, la mujer de 87 años desalojada que falleció en España

Su caso marcó un antes y un después en el país y se convirtió en símbolo de la lucha por la vivienda. Su historia expuso la vulnerabilidad de miles de inquilinos mayores frente a los desalojos.

Maricarmen, la anciana de 87 años desalojada el 23 de septiembre y trasladada a un hospital de Madrid, falleció este miércoles 7 de octubre. Su historia se convirtió en símbolo de resistencia y de lucha por el derecho a la vivienda que trascendió España y conmovió al mundo entero. El desalojo fue el detonante de protestas masivas, miles de personas se concentraron frente a su vivienda y luego en las calles de Madrid bajo el lema “Ni una Maricarmen más”.

La solución para la anciana con discapacidad desalojada del hogar donde vivió toda su vida llegó muy tarde. "Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde", expresaron desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid en un comunicado.

Maricarmen Abascal, de 87 años, fue desalojada el 23 de septiembre en Madrid tras un litigio por un contrato de renta antigua firmado en 1956. Vivía hacía más de 70 años en el mismo departamento y el operativo terminó con su salida en camilla y traslado al Hospital Gregorio Marañón. Inmediatamente su caso generó una fuerte reacción social que movilizó a cientos de personas hasta la puerta de su casa y, en pocos días, la protesta se transformó en una movilización nacional con marchas y una acampada en la Puerta del Sol.

La presión social derivó en una crisis política inédita que llevó al Gobierno de Pedro Sánchez a aprobar dos decretos de emergencia en materia de vivienda, bautizados como “Decretos Maricarmen”, que luego fueron rechazados en el Congreso.

El conflicto desembocó en elecciones anticipadas para el 29 de noviembre y en la convocatoria de una huelga general de 24 horas por parte de los principales sindicatos. El Sindicato de Inquilinas resumió el impacto con una frase que ella misma les había pedido: “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”.

El legado de la lucha y la resistencia: los "Decretos Maricarmen"

Los llamados “Decretos Maricarmen” aprobados por Pedro Sánchez buscan frenar la crisis habitacional en España: uno suspende los desalojos y extiende contratos de alquiler por dos años, mientras el otro plantea la renovación automática de alquileres y un programa de préstamos para primera vivienda.

El primer decreto aprobado por el Gobierno apunta a dar alivio inmediato a los inquilinos más vulnerables: suspende los desalojos hasta 2030, extiende automáticamente por dos años los contratos de alquiler vigentes y suma ayudas directas a quienes alquilan, además de beneficios fiscales para pequeños propietarios que mantengan precios accesibles. La medida fue respaldada por partidos como el PNV y busca frenar la crisis habitacional que se profundizó tras el caso de Maricarmen.

El segundo decreto, más polémico, establece la renovación automática de los alquileres y crea el programa “Tu Casa”, que ofrece préstamos de hasta 50.000 euros para la compra de primera vivienda, financiado con 10.000 millones de euros. Sin embargo, enfrenta resistencia política: nacionalistas vascos y sectores de la oposición lo cuestionan por considerarlo un avance sobre el derecho de propiedad privada, lo que complica su convalidación en el Congreso.

“Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”, fueron las palabras de Maricarmen antes de ser derivada al hospital donde terminó falleciendo. Pese a la dureza del operativo, quiso agradecer públicamente el apoyo recibido y dejó un mensaje que se volvió bandera: “No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya”. También reclamó terminar con los abusos de los fondos buitre y pidió que se defendiera el derecho a una vivienda digna.

Pocos días después, el 28 de septiembre, la presión social y la mediación del Ayuntamiento de Madrid lograron un acuerdo con la empresa propietaria para que pudiera regresar a su hogar. Según las condiciones de la negociación, la mujer podía quedarse en principio durante ocho años y pagar como máximo el 30% de su pensión, un monto que, según se informó, es prácticamente lo que abonaba antes.

El acuerdo se basa en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), la norma española de 1994 que regula los alquileres de vivienda. La negociación se extendió porque los juristas presentes en la sala debieron consensuar un contrato de 20 cláusulas. Desde el hospital, Maricarmen había aceptado la propuesta pero no pudo regresar a su hogar donde vivió más de 70 años. "Mis muebles me conocen y yo conozco mis muebles" es la emotiva e impactante frase que conmovió al mundo y quedará para siempre en la memoria de quienes aún luchan por una vivienda digna.

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