La tensión social por el acceso a la vivienda en España llegó hasta su punto máximo, ya que cientos de personas acamparon frente al edificio donde vive una anciana de 87 años, en silla de ruedas, donde vivió 70 años ante la amenaza de su desalojo.
Cientos de manifestantes se concentraron frente al edificio del barrio delRetiro para impedir la expulsión de Maricarmen, con un 50% de discapacidad. La expulsión es alentada por un fondo inversor tras 70 años de la mujer viviendo en el lugar.
La tensión social por el acceso a la vivienda en España llegó hasta su punto máximo, ya que cientos de personas acamparon frente al edificio donde vive una anciana de 87 años, en silla de ruedas, donde vivió 70 años ante la amenaza de su desalojo.
La convocatoria de este martes, fue impulsada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, y convirtieron la puerta del edificio en el barrio de Retiro, en una ejemplo de la resistencia contra lo que llaman la especulación inmobiliaria."¡No se marcha!" y "Fuera fondos buitres de nuestros barrios", son los gritos de los activistas y vecinos ante el operativo policial para sacara al inquilina el miércoles.
La manifestación contó con figuras reconocidas como los actores Juan Diego Botto, Carlos Bardem y Sergio Peris Mencheta y la cantante Ana Belén, quien entonó una emotiva versión adaptada de La Puerta de Alcalá dedicada a la vecina.
La mujer, que sufre una discapacidad del 50%, emitió un mensaje conmovedor: “Luchar, no os quedéis en casa, luchad por vuestra vivienda, que tenemos derecho a vivir. La gente no quiere áticos, quiere pisos para poder vivir”.
El desalojo de una anciana de 87 años en Madrid convocó a cientos de manifestantes para apoyarla y reveló una dura historia de vida que se remonta al 1956, cuando el padre de Maricarmen firmó un contrato de alquiler de los conocidos como de "renta antigua". La mujer siguió alquilando el lugar cuando sus padres fallecieron y el alquiler se actualizó por IPC durante 20 años, pero la situación cambió drásticamente en 2018 cuando el edificio pasó a manos de la firma Urbagestión, un grupo inversor que intentó incrementar el alquiler en un 250%.
El Tribunal Supremo terminó fallando a favor del fondo propietario, dejando firme una orden de desalojo contra la que no cabe ningún tipo de recurso judicial. Recientemente, una reconocida escritora ofreció de forma anónima pagar parte del alquiler de la anciana para cubrir la diferencia exigida, pero las autoridades no dieron respuesta, mientras sigue el acampe en el barrio Retiro.