Medio Oriente: Irán amenazó con romper el alto el fuego si continúan los ataques al Líbano
El titular del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que "se acaba el tiempo" y que los ataques de Israel en territorio libanés tendrán consecuencias contundentes.
Mohamad Baqer Qalibaf lanzó fuertes advertencias en caso de que no terminen los ataques contra Líbano.
La frágil tregua en Medio Oriente sumó un nuevo foco de tensión en las últimas horas. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró que el Líbano está incluido dentro del alto el fuego acordado entre Irán y Estados Unidos, por lo que advirtió que cualquier violación será respondida con dureza.
Según sostuvo Qalibaf, “Líbano y todo el Eje de la Resistencia, como aliados de Irán, forman parte indisoluble del alto el fuego”, en referencia a la propuesta de diez puntos que sustenta la tregua.
El dirigente, con pasado en la Guardia Revolucionaria, es una de las voces más influyentes dentro del esquema político iraní y reforzó la postura de Teherán frente a los recientes ataques israelíes.
En ese sentido, remarcó que cualquier incumplimiento tendrá “costos explícitos y fuertes respuestas”, al tiempo que exigió el cese inmediato de las operaciones militares sobre territorio libanés. La advertencia se produce en un contexto de máxima tensión regional, donde los equilibrios alcanzados en las últimas semanas parecen cada vez más inestables, pese a la tregua alcanzada entre los dos países hace apenas unos días.
El alto el fuego, acordado entre Irán y Estados Unidos por un período inicial de dos semanas, busca abrir una instancia de negociación tras el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero. Sin embargo, su alcance es motivo de disputa: mientras Teherán insiste en que incluye a Líbano, desde Washington lo niegan, marcando una diferencia clave que complica la implementación del acuerdo.
Donald Trump
Trump, uno de los principales artífices de la guerra en Medio Oriente.
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La situación se agravó luego de que Israel confirmara la muerte de Alí Yusef Harshi, colaborador cercano de Naim Qasem, uno de los principales referentes de Hezbollah. Horas más tarde, las fuerzas israelíes lanzaron una ofensiva con más de 100 objetivos en territorio libanés, lo que generó fuertes críticas desde el gobierno iraní, que considera esas acciones como una violación directa de la tregua.
En paralelo, está previsto que representantes de Irán y Estados Unidos se reúnan este sábado en Islamabad para intentar avanzar hacia un cese definitivo de las hostilidades. No obstante, el escenario sigue siendo incierto: con acusaciones cruzadas y operaciones militares en curso, la tregua se sostiene en un delicado equilibrio que podría romperse en cualquier momento.
Irán advirtió que la tregua "no significa el fin de la guerra" y presentó un plan de 10 puntos
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aceptó este miércoles un alto el fuego de dos semanas. La resolución incluye la apertura del estrecho de Ormuz bajo supervisión militar durante este lapso. Esta decisión surge tras el compromiso de Donald Trump de suspender sus amenazas de ataque contra objetivos civiles iraníes si se rehabilitaba el tránsito en dicha vía fluvial.
El acuerdo responde a intensas gestiones diplomáticas de Pakistán y a la intervención directa de China. Pekín instó a Teherán a mostrar flexibilidad ante el riesgo de un colapso económico total por los daños en su infraestructura crítica. El nuevo líder supremo, el ayatollah Mojtaba Khamenei, dio el aval definitivo para la implementación de esta medida temporal.
El órgano de seguridad iraní aclaró que esta pausa no significa la conclusión definitiva de las hostilidades iniciadas el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. El comunicado oficial fue tajante sobre su postura defensiva: "Se subraya que esto no significa el fin de la guerra". Además, la cúpula militar advirtió: "Seguimos preparados para la acción, y si el enemigo comete el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza".
Las delegaciones de ambos países iniciarán una ronda de diálogos este viernes en Islamabad para discutir los términos del cese al fuego. Irán ya remitió una propuesta de paz de diez puntos a través de canales pakistaníes. Este documento busca establecer las bases para una salida permanente al conflicto bélico regional.
Teherán exige la salida de tropas extranjeras y compensaciones económicas
El plan de diez puntos contempla exigencias estructurales para Washington. La propuesta demanda la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases en la región y el cese de las acciones militares contra grupos aliados a Irán. Asimismo, el texto solicita el levantamiento de todas las sanciones y el pago de una indemnización íntegra por los daños ocasionados.
Respecto al flujo marítimo, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, garantizó la seguridad para los buques de carga. El funcionario explicó que "durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas". Teherán no precisó si mantendrá la política de embargos contra navíos específicos.
La ambigüedad sobre el término "fuerzas de combate" genera dudas entre los Estados árabes del Golfo. El documento iraní no define si esta exigencia implica el desmantelamiento total de la red de bases instalada desde 1991. Una reducción de la presencia militar estadounidense podría alterar el equilibrio de seguridad regional y provocar el malestar de las monarquías vecinas afectadas por las semanas de guerra.