El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de un ataque contra Irán previsto para este martes, después de que conversara con autoridades de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. No obstante, volvió a exigir que el país persa acepte un acuerdo ya que, en caso de que se niegue, lanzará una ofensiva "a gran escala".
En una publicación en Truth Social, Trump confirmó que se comunicó con las autoridades de distintas naciones asiáticas, quienes le solicitaron que suspenda una ofensiva contra Irán: "El Emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, el Príncipe Heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman Al Saud, y el Presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, me han pedido que pospongamos nuestro ataque militar planeado contra la República Islámica de Irán, programado para mañana".
En tal sentido, expuso que los tres países afirmaron que "se están llevando a cabo negociaciones serias y, en su opinión, como grandes líderes y aliados, se alcanzará un acuerdo que será muy aceptable para los Estados Unidos de América, así como para todos los países de Oriente Medio y más allá".
En tanto, confirmó la suspensión de la ofensiva contra Irán y sostuvo su postura: "Este acuerdo incluirá, y esto es fundamental, ¡la prohibición de armas nucleares para Irán! Basándome en mi respeto a los líderes mencionados, he instruido al Secretario de Guerra, Pete Hegseth, al Presidente del Estado Mayor Conjunto, General Daniel Caine, y a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, que no llevaremos a cabo el ataque programado contra Irán mañana".
También llamó a que la nación persa acepte un entendimiento con Estados Unidos y marcó que dialogó con funcionarios de su administración por la posibilidad de nuevos ataques. "Les he ordenado que estén preparados para un ataque a gran escala contra Irán, en cualquier momento, en caso de que no se alcance un acuerdo aceptable", marcó.
La guerra con Irán, uno de los ejes de la visita de Donald Trump a China
El presidente de China, Xi Jinping, y su par estadounidense, Donald Trump, mantuvieron una cumbre donde coincidieron en avanzar con el fortalecimiento del comercio bilateral, la apertura "permanente" del estrecho de Ormuz y en que Irán "jamás podrá poseer armas nucleares".
El encuentro se llevó a cabo en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín donde, según informó la Casa Blanca en un comunicado, ambas partes dialogaron sobre cómo fortalecer la cooperación económica entre los países,"incluyendo la ampliación del acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses y el aumento de la inversión china en nuestras industrias".
Además, detallaron, los mandatarios "coincidieron en que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para garantizar el libre flujo de energía". Por su parte, Xi Jinping "también dejó clara la oposición de China a la militarización del estrecho y a cualquier intento de cobrar peaje por su uso, y expresó su interés en adquirir más petróleo estadounidense para reducir la dependencia de China del estrecho en el futuro".
"Ambos países coincidieron en que Irán jamás podrá poseer armas nucleares", concluyó el escrito publicado por la Casa Blanca en X, junto a una serie imágenes de ambos mandatarios.