Cerró una histórica fábrica de pallets en Misiones y dejó a 130 empleados en la calle

La empresa maderera Linor SRL acumuló una deuda millonaria y sufrió el embargo de sus cuentas. Por la falta de pagos, los operarios bloquearon los accesos a la planta industrial para impedir el retiro del equipamiento.

El aserradero Linor SRL, uno de los principales fabricantes de pallets del país, cerró su planta ubicada en la localidad de Azara, provincia de Misiones, y despidió a sus 130 empleados como consecuencia de una profunda crisis financiera. La decisión empresarial desató un conflicto gremial inmediato en el sur misionero.

La compañía enfrentaba un escenario insostenible con una deuda fiscal de $500 millones con la Agencia de Recaudación Control Aduanero (ARCA) desde el año 2024. Este organismo dispuso el embargo preventivo de todas las cuentas bancarias, una medida que impidió el pago de sueldos y la compra de insumos.

A este ahogo impositivo se sumaron una deuda con la distribuidora de energía eléctrica, el aumento de los costos fijos y una fuerte baja en la demanda por la contracción del mercado interno. Antes del cierre definitivo, el dueño de la firma pactó con el personal una reducción salarial del 20% para sostener una plantilla mínima.

El conflicto estalló por completo tras la detección de movimientos de maquinaria en el predio durante el receso del personal. El secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP), Agustín Báez, relató: "Mientras estaban de vacaciones se empezaron a sacar máquinas. Vinimos a constatar y faltaban tres. Después cargaron dos arriba de un camión y ahí reaccionaron los trabajadores".

Los obreros desocupados exigen el pago de sus indemnizaciones ante una inminente quiebra

Tras este episodio, los operarios establecieron un bloqueo permanente en los accesos de la planta industrial para resguardar los equipos de valor. El personal asegura que la firma adeuda al menos dos meses de sueldo, tres quincenas atrasadas, vacaciones y aportes patronales de la obra social.

Desde la representación gremial justificaron la medida de fuerza para asegurar el cobro de las obligaciones pendientes. Sobre esta acción de protesta, los voceros sindicales explicaron: "El personal reaccionó porque entiende que las máquinas son la única garantía de cobro que queda".

De forma paralela al cese de actividades, trascendió que la empresa avanza hacia una presentación formal de quiebra ante la Justicia. El gremio designó abogados para intervenir en el expediente y advirtió sobre la gravedad del caso: "Hay familias enteras que dependen de este trabajo y hoy no tienen certezas de nada".