La historia del soldado ruso que tiró su ametralladora, escapó de las trincheras en Ucrania y hoy vive en Brasil
A cuatro años del inicio de la guerra, un exmiembro de las fuerzas armadas rusas contó cómo huyó del frente de batalla por las torturas que recibió de sus superiores y los crímenes de lesa humanidad que le obligaron a cometer.
Ilya Chernov es uno de los miles de soldados rusos que escaparon de la guerra en Ucrania por los abusos de sus superiores y por los crímenes que le obligaron cometer.
En agosto pasado, Ilya Chernov tomó una decisión irreparable. A pocos días de haber cumplido 32 años, se convirtió en un traidor. Desde2022, él fue uno de los soldados rusos que participó de la invasión a Ucrania, que este 24 de febrero está cumpliendo cuatro años y marcó el inicio del primer conflicto bélico en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero después de tres inviernos en el frente de batalla, en donde sufrió intensos bombardeos y torturas por parte de sus comandantes, decidió volverse un desertor del Ejército; tanto su arma, como su casco, quedaron en la trinchera y le escapó a la muerte tras una larga travesía que lo llevó hasta Brasil, donde espera reunirse con su familia. En una entrevista exclusiva con C5N en un hostel de Rio de Janeiro, Chernov cuenta cómo fue volverse un traidor. Sí, un traidor a la guerra.
En diálogo con C5N, el soldado ruso desertor contó las torturas que recibió por parte de un superior al negarse a cumplir una "misión suicida".
P: ¿Por qué te sumaste a la guerra?
Ilya Chernov: Yo no quería ir a la guerra, nadie quiere hacer eso. Me reclutaron de forma obligatoria, cuando hubo una movilización parcial de la Federación Rusa en septiembre de 2022. En ese momento, serví en Luhansk (región del Donbás, este de Ucrania), en la zona de Kreminna. Luego de dos años de servicio, en 2024 las tropas ucranianas entraron en las regiones de Kursk y Bélgorod (sudoeste ruso), así que fui en esa dirección. Llegué al pueblo de Demidovka (Bélgorod) el 1 de abril y el día siguiente recibimos una emboscada.
P: ¿Fuiste herido?
I.C.: Sí. Estuve un mes en el hospital, pero tuve suerte porque muchos de mi grupo murieron. Pero consideraron que mis heridas eran leves y me mandaron de nuevo al frente. Tenía una rodilla dañada, al igual que una articulación de la cadera y un neumotórax porque me habían perforado un pulmón. Me designaron a la región ucraniana de Sumy, para asaltar un bosque donde estaban posicionados los ucranianos.
Ilya Chernov4
Chernov se tomó una selfie después de recibir un bombardeo.
P: ¿Tu estado físico fue el motivo por el cual desertaste y te escapaste de la guerra en Ucrania?
I.C.: En parte, sí. Pero pasaban otras cosas también.
P: ¿Qué cosas?
I.C.: Me acuerdo algo importante que pasó el 25 de agosto; hacía más de dos meses que había vuelto al frente de batalla en Sumy. Siempre estábamos en campos y bosques donde estaban las trincheras, tanto nuestras, como ucranianas. Entonces, un comandante me dijo que corriera 400 metros a través del campo y asaltara las posiciones ucranianas. Yo me negué porque sabía que era un acto suicida.
P: ¿Cómo reaccionó el comandante?
I.C.: Me amenazó con lanzarme granadas desde un dron si no cumplía la orden. Seguí negándome y empezó a disparar al suelo, cerca de mis pies. Un tiro me pegó en el pie izquierdo. El maltrato terminó porque justo en ese momento comenzó un asedio de los ucranianos. La situación era un caos, así que aproveché: tiré mi ametralladora, me quité el casco, el chaleco antibalas y me fui corriendo.
P: ¿Cómo siguió tu escape?
I.C.: Corrí y corrí todo lo que pude, sin mirar atrás. Hasta que en un momento empecé a seguir la marcha caminando. Ya no pensaba en nada, tan solo caminaba. Tenía algunos mapas militares y encontré la región de Bélgorod. Llegué al pueblo de Radkovka y de ahí me fui a la ciudad de Stary Oskol, donde me recibió mi viejo amigo Vadim. Había caminado tres días enteros bajo la lluvia. Fue realmente agotador; me enfermé y tuve fiebre.
Ilya Chernov8
Chernov llegó a Rio de Janeiro, en Brasil, tras meses de escaparse de las Fuerzas Armadas rusas.
P: ¿Te habías comunicado con tu amigo antes de llegar a su casa?
I.C.: No, no tenía forma de hacerlo porque había tirado mi teléfono para no que no me rastrearan. Me acordaba el lugar de su casa y directamente le golpeé la puerta. Estoy muy agradecido con él porque fue de gran ayuda. Allí me pude bañar y afeitar. Mi amigo me dio ropa y me prestó dinero para llegar a mi casa, en la ciudad de Cheliábinsk, en la región central de Rusia. Saludé rápidamente a mi familia, tomé mi pasaporte y me fui al extranjero.
P: ¿Cómo llegaste a Brasil?
I.C.: Fue complicado. Desde agosto, cuando me escapé de la guerra, me convertí en un prófugo y enviaron un grupo de búsqueda tras de mí. Me persiguieron por todo Rusia, pero logré huir. Primero viajé por tierra a Bielorrusia. De allí, pude tomarme un avión a Armenia y después a Egipto. Desde El Cairo volé a Rio de Janeiro, donde llegué hace un mes.
Ilya Chernov1 18-2-26
Ilya Chernov es uno de los miles de soldados rusos que escaparon de la guerra en Ucrania por los abusos de sus superiores y por los crímenes que le obligaron cometer.
P: ¿Porque elegiste Brasil?
I.C.: Porque es uno de los lugares más lejanos de Rusia y no creo que vengan a buscarme hasta aquí. Además, hace calor y es un lugar divertido. Hay mucha fiesta.
P: ¿Pensás quedarte?
I.C.: Sí, ahora estoy solicitando el estatus de refugiado político para contar con todos los papeles. Pronto llegarán mi esposa y mi hija, una bebé de quince meses. Estoy intentando convencerlos a mis padres para que también vengan. Estamos en constante contacto y, por supuesto, solo nos comunicamos por canales privados. Somos conscientes de que los están espiando.
ilya chernov99
Chernov eligió escapar a Brasil, en donde solicitó el estatus de refugiado político. Allí espera reunirse con su esposa e hijo de quince meses de edad.
Santiago Carrillo
Además de la alegría carioca, la elección de Chernov de país de acogida tiene un punto importante para su vida: Brasil y la Federación Rusa tienen un tratado de extradición tan solo para delitos menores y se niega este derecho si el caso corresponde a un hecho político, que es lo que está solicitando el soldado desertor. Él no es el único en esta situación.
Según contó Chernov, "hay más de 150 mil" miembros de las Fuerzas Armadas rusas que se escaparon de la guerra. "Muchos de ellos, unos 10 mil por lo menos, fueron a la Argentina porque también está lejos y es más fácil conseguir los papeles", detalló.
Son varios los motivos que pueden llevar a un soldado escaparse de la guerra. Pero, en el caso de los rusos, las razones se explican por la muy escasa paga que reciben en muchos casos, las torturas que se ejercen los comandantes a sus soldados y los crímenes que son obligados a cometer. En este último punto, las Fuerzas Armadas que responden al presidente Vladimir Putin son apuntadas por uno de los hechos más infames de de los últimos años: la Masacre de Bucha
En marzo de 2022, a pocos días de haber comenzado la invasión a Ucrania, la 64° Brigada de Fusileros Motorizados de las Fuerzas Terrestres Rusas tomaron la ciudad de Bucha, ubicada a unos 90 kilómetros de la capital Kiev. Allí tomaron de rehenes a sus habitantes en sus propias casas, donde las personas fueron torturadas, violadas y asesinadas.
Se calcula que unos 420 civiles fueron fusilados hasta el 31 de marzo, cuando finalmente el ejército ucraniano logró expulsar a los rusos tras intensos enfrentamientos. Decenas de cadáveres se acumulaban en las calles de Bucha, con las cabezas tapadas y las manos atadas. Por este crimen de guerra, uno de los peores en décadas, la Asamblea General de Naciones Unidas decidió suspender a Rusia del Consejo de Derechos Humanos. Hasta el día de hoy, el hecho sigue impune.
Embed - La NUEVA VIDA de los habitantes de BUCHA que volvieron a sus casas después de la MASACRE
P: ¿Participaste del asesinato de civiles, como la Masacre de Bucha?
I.C.: Esto es información falsa, el Ejército ruso no hace esas cosas. Siempre hemos tratado a los civiles con el máximo respeto y nunca los hemos tocado. Solo asesiné a soldados en misiones de combate.
P: Desde que comenzó la guerra circularon varios videos en redes sociales en los que las Fuerzas Armadas ejecutaron a soldados ucranianos capturados. ¿Participaste de estas acciones?
I.C.: Lamentablemente, sí. Hubo momentos en los que los superiores nos obligaron a disparar a ucranianos capturados. Aunque los Convenios de Ginebra lo prohíben, nosotros lo hicimos.
Aunque parezca una ironía, existen reglas para hacer la guerra y estas fueron establecidas por los Convenios de Ginebra. Su artículo tercero determina que un miembro de las fuerzas armadas que se haya rendido y sea capturado debe recibir un trato humano. Por lo que, una ejecución es una infracción grave y significa un crimen de guerra, asumido por el soldado desertor.
Más de mil kenianos fueron engañados para luchar por Rusia en la guerra de Ucrania
Según un reciente informe de inteligencia elaborado por Parlamento de Kenia, la Federación Rusa está llevando adelante una compleja operación para captar a kenianos engañados para luchen en su frente en la guerra de Ucrania. Ellos confían en ofertas millonarias por trabajos ordinarios en Rusia, pero son enviados a las trincheras en donde no solo no reciben el pago prometido, sino que además suelen ser víctimas de torturas por ser afrodescendientes
El líder de la mayoría de la Asamblea Nacional de Kenia, Kimani Ichung'wah, dijo que “agencias de reclutamiento y personas deshonestas en Kenia” continúan enviando a sus compatriotas a luchar por Rusia en la guerra de Ucrania. Luego, detalló que, al menos, unos mil hombres entre 25 y 35 años "desesperados por conseguir trabajo" ya fueron captados para ir a la guerra.
El diputado keniata explicó que las agencias de empleo le prometen a los kenianos salarios mensuales de u$s2.700 y la ciudadanía rusa por cumplir trabajos como choferes o electricistas. Pero cuando llegan al país, directamente son enviados a las trincheras en Ucrania.
patrick-in-the-army-20260204093637656
Patrick Kwoba fue uno de los kenianos engañados por agencias de empleo rusas para ir a la guerra de Ucrania.
La cadena norteamericana CNN realizó una investigación periodística en la que constató que esta captación falsa también ocurre en otros países africanos como Sudáfrica, Uganda y Botsuana. Los corresponsales Larry Madowo y Katharina Krebs lograron hablar con varios de ellos, quienes también desertaron a la guerra. "Escapas o mueres", aseguraron.
Uno de los casos más escalofriantes fue el de Francis Ndung'u Ndarua, quien tiene 35 años y logró escapar de la guerra después de ser sometido a graves torturas físicas y psicológicas por su color de piel. Él hombre vivía con su madre en Kenia y se encontraba desesperado por conseguir un trabajo, por lo que le pagó u$s620 a un agente de empleo que lo envió a Rusia con una falsa promesa.
Según relató, el hombre recibió tan solo tres semanas de entrenamiento y después fue enviado a la guerra. Allí fue sometido a tratos inhumanos por sus propios compañeros de trinchera. Un video que luego fue difundido por el propio Francis, se lo ve con una mina terrestre atada a su pecho mientras los rusos lo insultan por ser un afrodescendiente.
Embed - CNN en Español on Instagram: "Cientos de hombres africanos han sido reclutados por #rusia para luchar en #ucrania con la promesa de empleos civiles y altos salarios, pero ellos mismos han declarado a CNN que están siendo engañados o enviados al frente sin apenas entrenamiento militar."
View this post on Instagram
Otro de los kenianos que logró escaparse de la guerra fue Patrick Kwoba, de 39 años. “Pensé que iba a ser guardia de seguridad del ejército, no combatiente", dijo el hombre que describió como "un infierno" los cuatro meses que pasó en Ucrania y que el regreso a su casa fue un verdadero milagro.
Después de tres semanas de entrenamiento, Kwoba fue enviado a la guerra y fue herido por una emboscada de drones ucranianos, pocos días más tarde. “Cuando estás herido, el código es ‘3 estrellas’ cuando pides primeros auxilios. Se lo dije a mi compañero ruso, pero me persiguió y empezó a dispararme”, recordó Kwoba. Finalmente recibió ayuda, pero sabía que tenía que huir antes de que lo mandaran otra vez a combatir.
“Mientras te hayas unido al ejército ruso, escapas o mueres”, sentenció. “No hay forma de que vayas a Rusia y regreses con vida. Porque si terminas tu contrato, esta gente te obliga a quedarte allí. No pueden liberarte”, aseguró Kwoba, quien logró huir del país cuando le dieron un tiempo libre para recuperarse de sus heridas, en San Petersburgo, a través de la embajada de Kenia en Moscú.
Desertores
En cada una de las incontables guerras que tuvo la humanidad, siempre hubo desertores dentro de los ejércitos. En general, fueron muy pocos los que obtuvieron éxito al escaparse. En los pocos casos que lograban sobrevivir, los soldados sufrieron el castigo de la memoria por parte de sus familiares que ocultaron la verdad de su valentía, avergonzados de que sus hijos o hermanos fueran traidores y cobardes al no cumplir las órdenes de sus superiores. Mientras que en la enorme mayoría de los casos fueron capturados, torturados y ejecutados.
Para tomar dimensión de la gravedad que significa un desertor dentro de las fuerzas armadas, en la Segunda Guerra Mundial hubo treinta mil jóvenes soldados alemanes que se escaparon de las filas del nazismo. Veinte mil de ellos terminaron ejecutados, por fusilamiento o la guillotina. El resto fue condenado a penas de prisión.
Entre tantos homenajes y reconocimientos que se hicieron alrededor de las guerras, uno de los más curiosos es el que se inauguró en 2009 en la ciudad alemana de Köln (Colonia), cuando el artista suizo Ruedi Baur erigió un monumento a los traidores: los desertores que se negaron a disparar sus armas contra el llamado "enemigo". Sí, los desertores son traidores a las guerras.
homenaje al traidor
El artista suizo Ruedi Baur junto a su obra que homenajea a los desertores en la ciudad alemana de Köln (Colonia).