Una casa histórica de Tigre se convirtió en pasticceria y focacceria italiana
En Tigre, una antigua vivienda familiar se transformó en pasticceria y focaccería artesanal. Sole di Parma combina recetas heredadas, producción diaria y un menú nocturno que amplía la experiencia más allá del café y la merienda.
Un proyecto familiar rescata recetas, memoria y tradición en clave actual.
En una esquina de Tigre, un proyecto familiar rescata recetas, memoria y tradición en clave actual. Sole di Parma nació como homenaje a una historia que comenzó en los años 50, cuando los abuelos de la familia llegaron desde Parma y construyeron, ladrillo a ladrillo, la casa que hoy alberga el espacio gastronómico. Décadas después, ese legado revive en forma de pasticceria y focacceria artesanal, con producción diaria, cocina a la vista y un clima que combina calidez hogareña con impronta italiana.
El local funciona en la antigua vivienda familiar, adaptada para recibir comensales en un salón luminoso y también en mesas sobre la vereda durante los días de sol. La propuesta cruza tradición y producto fresco, con una carta que abarca desayunos y meriendas, además de opciones más contundentes para el almuerzo o la cena. El sello distintivo está en la elaboración propia: panes, focaccias, pastelería y antipasti preparados en el día, con recetas que remiten a distintas regiones de Italia.
SOLE DI PARMA MALFATIS
Qué probar en Sole di Parma
Uno de los grandes atractivos es su sección de focacceria, con masas de fermentación lenta y 24 horas de reposo que se venden al corte. Se pueden pedir simples o con toppings como pomodoro, mozzarella y pesto; pera confitada con queso azul y nueces; o verduras asadas con mozzarella. También se destacan los sándwiches en focaccia, entre ellos el de pastrami casero, elaborado con tapa de asado marinada durante varios días y cocida 24 horas al vacío.
En la pasticceria sobresalen especialidades italianas poco frecuentes en la ciudad, como los maritozzi romanos, la torta Caprese y la ciambella —un bizcocho húmedo con queso crema, limón y arándanos— que remite a recetas familiares. Para acompañar, hay café colombiano en distintas versiones, affogato, coffee tonic e iced latte, además de vermut artesanal, vinos y Aperol Spritz.
SOLE DI PARMA 23
La experiencia se amplía con su menú nocturno, disponible los viernes y sábados hasta las 23. Allí aparecen platos como los malfatti de ricota y espinaca con fileto y straciatella; el sándwich de bondiola con brie y mermelada de frutos rojos en pan brioche; la piadina de pollo con pesto de tomates secos y mozzarella; el carpaccio de peras con prosciutto y queso azul; y los tagliatelle con crema de hongos y un toque cítrico. El cierre puede ser con tiramisú casero o torta vasca con compotas de frutas.
SOLE DI PARMA crostata-
Con una propuesta que combina cocina artesanal, historia familiar y sabores italianos en distintas franjas horarias, Sole di Parma se consolida como una opción para quienes buscan salir del circuito tradicional y encontrar en Tigre un plan gastronómico con identidad propia.