El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el canciller de Alemania, Friedrich Merz, coincidieron en la necesidad de fortalecer la defensa continental ante el avance ruso. Durante sus tradicionales mensajes de fin de año, ambos mandatarios señalaron que la estabilidad de la región enfrenta un desafío histórico. Merz enfatizó que el conflicto en Ucrania representa una amenaza directa para la seguridad de todas las naciones europeas.
Según informa la agencia de noticias EFE, Macron alertó: “Estamos asistiendo al regreso de los imperios, al cuestionamiento del orden internacional, a un mundo de guerras comerciales y de competición tecnológica y, a menudo, a la inestabilidad”. Por este motivo, instó a sus pares a acelerar la construcción de una estructura de defensa común para garantizar la libertad del continente.
El próximo 6 de enero comenzará en París una reunión clave de la "coalición de voluntarios" para definir el futuro de la región. En esta cita, cerca de treinta estados aliados buscarán establecer compromisos concretos para proteger a Ucrania. El objetivo central consiste en otorgar garantías de seguridad que eviten nuevas agresiones por parte del Kremlin en el corto plazo.
Este periodo legislativo resulta crucial para Macron, quien transita su último año completo de mandato antes de las elecciones de 2027. El jefe de Estado prometió un proceso electoral sereno y bajo estricta vigilancia para evitar maniobras externas. “Haré todo para que las elecciones se celebren de la manera más serena posible, libres de cualquier injerencia extranjera”, sentenció de forma tajante.
El canciller alemán sobre la guerra Rusia-Ucrania: "El ataque de Rusia es contra toda Europa"
Por su parte, el canciller Merz describió la situación actual como un auténtico "cambio de época" para la sociedad alemana. "Este puede ser un año decisivo para nuestro país y para Europa. Puede ser un año en el que Alemania y Europa retomen con nueva fuerza décadas de paz, libertad y prosperidad”, subrayó el funcionario.
Merz insistió en que la invasión rusa afecta la vida cotidiana de Alemania a través de sabotajes, espionaje y ciberataques constantes. “No se trata de una guerra lejana que no nos afecta, porque cada vez vemos más claro que el ataque de Rusia era y es parte de un plan dirigido contra toda Europa”, señaló el mandatario. Además, recordó que muchos ciudadanos ucranianos pasaron la Nochevieja bajo una lluvia de misiles y sin servicios básicos.
La economía germana también enfrenta desafíos estructurales debido al retorno del proteccionismo global y la dependencia de materias primas estratégicas. Tras dos años de recesión y un crecimiento actual estancado, Merz confía en que este año sea decisivo para recuperar la fuerza productiva. Según el jefe del Ejecutivo, la nación debe defender sus intereses con fuerzas propias ante el cambio en la relación de seguridad con los Estados Unidos.