El festejo navideño de Nicolás Maduro: bailó, tocó los timbales y desafió a Donald Trump
El líder del régimen venezolano se presentó el martes por la noche en la parroquia San Agustín, un bastión del chavismo en Caracas. En la víspera de Nochebuena, aseguró que "el imperialismo no puede con nosotros".
El presidente de Venezuela Nicolás Maduro protagonizó el primero de una serie de festejos de Navidad en Caracas.
En medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos, el presidente venezolano Nicolás Maduro encabezó el martes por la noche una cena navideña "por la paz y felicidad" en una zona popular de la capital, Caracas. Durante su discurso, en el que también bailó y tocó el timbal, el líder del régimen aseguró que "el imperialismo no puede" derrocarlo, en una clara alusión a Washington.
Durante la noche del martes, Maduro se presentó en la parroquia San Agustín, uno de los históricos bastiones del chavismo. Allí, vistió una bufanda de Navidad, saludó a los vecinos del lugar y se sacó fotos con ellos. Junto a un grupo musical que se presentó en vivo, el mandatario venezolano tocó instrumentos de percusión para acompañar a las gaitas, un clásico género durante las fiestas de fin de año en el país.
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Maduro bailó, tocó el timbal y se tomó fotos con los vecinos.
"Yo no he sido ni seré jamás un magnate. Yo soy como ustedes: un hombre de la calle, un hombre de a pie, un hombre de los barrios", dijo Maduro en una clara referencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Luego, en este mensaje que fue transmitido por cadena nacional mediante la señal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el mandatario sostuvo que su cercanía popular es la razón por la cual "el imperialismo no puede con nosotros".
En lo que significó la víspera de la Nochebuena, Maduro protagonizó este encuentro que, según adelantó, fue el principio de una serie de celebraciones que se replicarán "en todas las comunas del país". El objetivo del régimen es reforzar "la paz y la felicidad de Venezuela", sostuvo. Finalmente, tomó los palillos del timbal y, antes de ponerse a tocar la música, invitó: "¡A comer, a bailar!", y cerró con un grito de "¡Rumba, rumba!".
Esta presentación de Maduro no fue el único festejo oficialista que sucedió durante la noche del martes en Caracas. A pocos kilómetros de donde se encontraba el líder del régimen venezolano, la segunda en la línea de mando, la vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos Delcy Rodríguez, también asistió a otro barrio popular de la capital. Desde el escenario, ella rechazó las sanciones impuestas por Estados Unidos al comercio internacional del petróleo.
Estados Unidos amenazó a Venezuela y aseguró que intensificará su campaña militar: "Maduro es un fugitivo"
Estados Unidos volvió a amenazar a Venezuela y aseguró que le impondrá sanciones "al máximo" para privar al régimen de Nicolás Maduro de los recursos económicos obtenidos a partir del petróleo y que, según la Casa Blanca, financian al Cartel de los Soles y al Tren de Aragua, dos organizaciones criminales dedicadas al comercio ilícito de sustancias prohibidas.
"Estados Unidos aplicará sanciones al máximo para privar a Maduro de los recursos que utiliza para financiar el Cartel de los Soles, designado como organización terrorista por Estados Unidos, junto con el Tren de Aragua", dijo Mike Waltz, el embajador norteamericano ante las Naciones Unidas, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada este martes.
(1/2) ESPECTACULARES palabras de Samuel Moncada en la ONU: ¡El Orinoco siempre será venezolano! ¡No hay fuerza en la Tierra que nos arrebate el derecho a la existencia! pic.twitter.com/6qbO2HcLlX
El encuentro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fue solicitado por Venezuela a raíz de la incautación de dos buques petroleros en el mar Caribe por parte de Washington. Maduro envió una carta a los países miembros de la ONU en la que denunció "agresiones continuas de Estados Unidos" y advirtió que el bloqueo económico al país sudamericano afectará a la totalidad del mercado energético mundial y a las naciones más vulnerables.
"Se trata de un gigantesco crimen de agresión en desarrollo, fuera de todo parámetro racional, de toda lógica legal, de todo precedente histórico. Pero no se trata solo de Venezuela, la ambición es continental", lanzó el embajador venezolano ante Naciones Unidas, Samuel Moncada. "Nos quieren divididos para conquistarnos por pedazos", agregó.