Congresistas republicanos pidieron "encerrar" a Bud Bunny por actos inmorales en el Super Bowl

Tras el rechazo del presidente Donald Trump a la performance del cantante puertorriqueño, los legisladores de su partido pidieron que se tomen serias medidas contra el artista. También apuntaron a la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y a la cadena NBC.

Un grupo de congresistas republicanos pidió este martes a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos que "encierre" al cantante Bad Bunny, así como a ejecutivos de la NFL y de la cadena NBC, por las "innombrables depravaciones" que, según argumentan, tuvieron lugar durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl.

A las amplias repercusiones que tuvo el show del artista puertorriqueño, y que incluyeron fuertes críticas del presidente Donald Trump, se sumaron los parlamentarios del Partido Republicano. Pidieron sanciones por el contenido del show, con acusaciones de obscenidad y reclamos de medidas ejemplificadoras contra el artista y las organizaciones responsables de la transmisión.

El congresista Randy Fine reclamó sanciones contra Bad Bunny y los responsables de la transmisión del Super Bowl, al considerar que el espectáculo fue "ilegal". Según argumentó, incluyó expresiones que, traducidas al inglés, habrían ameritado suspender la emisión, además de lo que calificó como "otra desagradable suciedad pornográfica" presente en la performance.

"Estamos enviando una carta a Brendan Carr (presidente de la FCC) para pedir acciones dramáticas, incluyendo multas y revisión de licencias de transmisión contra la NFL, NBC y Bad Bunny. Enciérrenlos", arremetió el legislador por Florida en sus redes sociales. La NFL es la Liga Nacional de Fútbol Americano, organizadora del evento, mientras que la cadena NBC lo transmitió.

congresista republicano contra Bad Bunny

El parlamentario calificó la transmisión del espectáculo como un "acto indecente" al detallar la traducción de las canciones. Según la legislación estadounidense, palabras como dick, ass y fuck no pueden expresarse en televisión abierta, y en conciertos como el del domingo los cantantes suelen evitarlas para respetar las reglas.

Al pedido del republicano se sumó Andy Ogles, congresista federal por Tennessee, quien mandó una carta al Comité de Energía y Comercio del Congreso para pedir una investigación formal contra las empresas organizadoras y aseguró que la música de Bad Bunny "glorifica la sodomía y otras innombrables depravaciones".

El legislador también arremetió contra la comunidad LGTBQ+ al asegurar a través de su cuenta de X que "los niños estuvieron forzados a soportar muestras explícitas de actos sexuales gay, mujeres contoneándose explícitamente, y Bad Bunny desvergonzadamente agarrando su ingle mientras se restregaba en el aire".

Por su parte, desde el Congreso estadounidense aseguraron que ya se encuentran investigando al tomar como prueba válida las traducciones de las letras de las canciones del artista. "No hablo español fluido, sé preguntar dónde está el baño, pero estas letras, si es verdad lo que se dijo en televisión nacional, tenemos un montón de preguntas para las entidades que transmitieron esto y estaremos hablando con Brendan Carr del FCC", manifestó Mark Alford, representante de Misuri.

Este pedido se suma al descargo que realizó el presidente Donald Trump, quien calificó al show de Benito Antonio Martínez Ocasio como "uno de los peores de la historia" y una "afrenta a la grandeza" de Estados Unidos.

Donald Trump estalló contra el show de Bad Bunny

El presidente de Estados Unidos dijo que "nadie entiende entiende una palabra de lo que dice este tipo y el baile es desagradable, en especial para los niños que están mirando en todo el país y el mundo". La presentación del artista puertorriqueño estuvo atravesada por el orgullo latino y llena de críticas al imperialismo estadounidense.

Para Trump, el show fue "una cachetada en la cara" para Estados Unidos y fue tajante al respecto en Truth Social: "No hay nada de inspirador en este desastroso show de medio tiempo".

Posteo de Donald Trump en X

Bad Bunny se había sumado a las manifestaciones contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Donald Trump durante el discurso que dio tras recibir el Grammy a Mejor álbum de música urbana por DeBÍ TiRAR MáS FOToS.

"Antes de darle las gracias a Dios, quiero decir: ¡Fuera ICE! No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y somos estadounidenses", había apuntado tajante sobre el escenario el artista originario de Puerto Rico, uno de los estados libres asociados de Estados Unidos.