Viajar a Córdoba: el destino que es tierra de festivales, museos y ciudad jesuita

Arte, historia y celebraciones conviven en un rincón del Valle de Paravachasca donde la tradición jesuítica y el turismo van de la mano.

A solo unos kilómetros de Córdoba Capital, hay un lugar donde la cultura se mezcla con la naturaleza y las tradiciones laten en cada rincón. En este destino, los festivales populares se entrelazan con un legado jesuítico que marcó a fuego su identidad.

El ritmo lo marcan las celebraciones, los museos y la historia, pero también el aire puro de las sierras, los espacios verdes y los paseos junto al arroyo. Es una localidad que invita a descansar sin aburrirse, con propuestas para todos los gustos y edades.

Se trata de Alta Gracia, un punto clave del Valle de Paravachasca que sorprende por su arquitectura colonial, sus museos, su mística y sus paisajes abiertos.

Alta Gracia Córdoba

Dónde queda Alta Gracia

Ubicada en el departamento Santa María, Alta Gracia está a solo 38 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Esta cercanía la convierte en una de las escapadas preferidas por los viajeros que buscan desconectarse sin alejarse demasiado. Rodeada de sierras y atravesada por el arroyo Chicamtoltina, su geografía acompaña su carácter tranquilo y hospitalario.

Qué puedo hacer en Alta Gracia

Uno de los principales atractivos es la Estancia Jesuítica y Casa del Virrey Liniers, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En su interior funciona el Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia, que se complementa con la iglesia y el Tajamar, una antigua represa jesuita. A pocos pasos, el Reloj Público completa una postal emblemática de la ciudad.

La propuesta cultural es amplia: desde el Museo Casa del Che, hasta el Museo Manuel de Falla, que repasa la vida del compositor español. También se destacan el MAM, con información arqueológica de la región, y la Casa-Taller Gabriel Dubois, dedicada al escultor francés. Cada espacio ofrece una mirada distinta sobre el pasado y presente de la ciudad.

El costado espiritual también está muy presente. La Gruta de la Virgen de Lourdes atrae a fieles y curiosos por igual, mientras que la Iglesia Nuestra Señora de la Merced impone su belleza frente a la plaza principal. Hay otras capillas y templos que completan el recorrido religioso.

La naturaleza también tiene su lugar: se puede hacer senderismo, cabalgatas por estancias vecinas, parapente o simplemente disfrutar del aire libre en el Parque García Lorca. Para los golfistas, hay dos canchas en excelente estado.

Y si de fiestas se trata, Alta Gracia no se queda atrás. Alberga el Festival Gastronómico Peperina, el evento de food trucks Mionca, y el Encuentro Anual de Colectividades, una cita imperdible para conocer sabores, músicas y culturas del mundo.

Alta Gracia

Cómo llegar a Alta Gracia

Se puede acceder en auto desde Córdoba Capital por la Ruta Provincial 5, en un viaje que dura aproximadamente 45 minutos. También hay líneas de colectivos como Grupo Sarmiento y Sierras de Calamuchita que conectan ambas ciudades de forma regular.

La oferta de alojamiento es variada, con opciones para todos los bolsillos: cabañas, departamentos, hoteles, campings, hostales y posadas están disponibles durante todo el año. En cuanto a gastronomía, la ciudad destaca por su calidad y variedad. Entre los imperdibles, está tomar un café o un té en alguno de los históricos hoteles que conservan el encanto del siglo XX.

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