La provincia de Córdoba se destaca por una geografía central privilegiada que combina sierras imponentes, valles verdes y espejos de agua.
Entre montañas, bosques y ríos cristalinos, Pueblo Escondido se convirtió en uno de los rincones más sorprendentes de Córdoba, donde la naturaleza y la historia minera se unen en un paisaje único.
La provincia de Córdoba se destaca por una geografía central privilegiada que combina sierras imponentes, valles verdes y espejos de agua.
La provincia de Córdoba se destaca por una geografía central privilegiada que combina sierras imponentes, valles verdes y espejos de agua. Su diversidad permite encontrar desde picos de alta montaña hasta lagunas saladas únicas en Sudamérica, entre ellas las llamativas Sierras de Córdoba son el alma de la provincia, divididas principalmente en las Sierras Chicas y las Sierras Grandes.
Entre montañas, bosques y ríos cristalinos, hay un lugar que pocos conocen, ideal para hacerse una escapada el fin de semana, lleno de aventura, paisaje y tranquilidad. Se trata de Pueblo Escondido se convirtió en uno de los rincones más sorprendentes de Córdoba, donde la naturaleza y la historia minera se unen en un paisaje único.
Se encuentra ubicado en el corazón de la provincia de Córdoba y al límite de San Luis, es un rincón que se presenta como un destino diferente, rodeado de montañas imponentes, vegetación autóctona y ríos de agua cristalina, perfecto para una escapada de aventura con familia y amigos. A continuación te contamos todos los detalles de los atractivos con los que cuenta.
Pueblo Escondido es un antiguo asentamiento minero abandonado, ubicado en las Sierras de los Comechingones, en el límite entre Córdoba y San Luis. Hoy funciona como un refugio de montaña que ofrece una mezcla única de historia bélica, aventura y paisajes serranos imponentes.
El lugar nació a finales del siglo XIX para la extracción de wolframio (tungsteno), un mineral estratégico utilizado en la fabricación de armamento para la Primera y Segunda Guerra Mundial. En su momento de esplendor, albergó a más de 400 mineros y contaba con hospital, correo, comedores y usinas propias. Cerró definitivamente en 1969 debido a la caída del precio del mineral.
El acceso a Pueblo Escondido es parte de la aventura. Desde Puesto El Tono, los senderos peatonales y caminos de montaña conducen hacia el pueblo, pasando por el Salto del Tigre, una de las cascadas más imponentes de Córdoba. Más allá de su belleza natural, este sitio guarda un pasado cargado de historia. Fundado en la década de 1920 como campamento minero, el lugar conserva los restos de antiguas minas y estructuras metálicas que aún se mantienen en pie. Justamente estas construcciones narran la historia del trabajo de cientos de hombres que, décadas atrás, explotaban los yacimientos de tungsteno en plena montaña.