Tiene más de 100 años y mantiene un ejercicio diario junto con estímulos mentales: cuál es su secreto para la longevidad

Una rutina constante mantiene su vitalidad después de un siglo. Ejercicio, curiosidad y vínculos son las bases de su secreto.

Mary Coroneos nació en 1925 y aún con 100 años llama la atención cómo lleva su edad. Esta mujer continúa activa y defiende un principio claro, el cual se basa en que el movimiento constante es la clave para mantenerse joven. Desde el gimnasio hasta la playa, no deja pasar un día sin ejercitar su cuerpo.

Creció en una familia humilde, rodeada de tareas domésticas y juegos al aire libre, y con los años incorporó hábitos que marcaron su forma de vivir, tales como el trabajo, deporte y estudio. Hoy, en plena era de la inteligencia artificial, mantiene la misma curiosidad y disciplina que en su juventud, lo que le permitió conservar vitalidad y entusiasmo.

Además de la actividad física, su rutina incluye lecturas, viajes y conversaciones, una combinación que fortalece tanto el cuerpo como la mente. Esa manera de integrar movimiento, aprendizaje y relaciones personales es lo que ella y su hija señalan como su verdadero secreto de longevidad.

Mary Coroneos

Qué reveló la señora que tiene más de 100 años para beneficiar la longevidad

La vida de Mary Coroneos siempre estuvo vinculada a la actividad. Desde niña transformaba las obligaciones en juegos con sus hermanos y se destacaba en deportes escolares como básquet y voley. Luego de graduarse en educación, trabajó como maestra durante décadas, con un compromiso que prolongó incluso después de jubilarse.

Hoy, con más de 100 años, mantiene un plan de ejercicios exigente. Su rutina en el gimnasio incluye mancuernas ligeras, bandas de resistencia, máquinas de pesas y bicicleta reclinada. Incluso se anima a desafíos de mayor intensidad, como empujar un trineo con peso. Por las tardes disfruta de caminatas en la playa, un hábito que refuerza su conexión con el movimiento y la naturaleza.

En cuanto a la alimentación, prefiere una dieta simple y equilibrada. Sus comidas diarias incluyen huevos en el desayuno, sopa de pollo con verduras al mediodía y platos caseros preparados por su hija en la cena. Eso sí, no renuncia a los pequeños placeres, por lo que el helado no puede faltar.

Mary Coroneos

La otra gran parte de su secreto está en la mente. Lee diarios, se informa y busca aprender constantemente. Sus viajes a Europa junto a su familia fueron parte de esa curiosidad por otras culturas, algo que, según su hija, la ayudó a mantener flexibilidad mental y a vivir con apertura.

Mary también valora la socialización. En el gimnasio conversa y comparte con otras personas, demostrando que el contacto humano es tan esencial como el ejercicio físico. Sus amistades, forjadas a lo largo de los años como docente, permanecen sólidas y se hicieron presentes en su fiesta de cumpleaños número cien.

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