Clave para la longevidad: un estudio reveló qué tienen en común las personas que cumplen más de 100 años

Un estudio en Suecia mostró patrones en quienes superan el siglo. Los hábitos y la prevención de enfermedades son tan importantes como la genética.

Llegar a los 100 años parece un privilegio reservado para unos pocos, pero la ciencia empieza a mostrar qué factores influyen en alcanzar esa meta. Un reciente estudio sueco dejó a la vista que estas personas comparten características específicas que van más allá de la genética, con un rol clave del estilo de vida y la prevención de enfermedades.

El análisis, publicado en la revista GeroScience, examinó datos de personas nacidas entre 1912 y 1922 y encontró que quienes superaron el siglo de vida padecieron menos enfermedades graves y, además, las desarrollaron de manera más lenta. Esto abre un nuevo panorama en torno a la longevidad, en donde no solo importa la herencia genética, sino también los hábitos diarios y la capacidad de retrasar afecciones relacionadas con la edad.

Lejos de ser un proceso lineal, la investigación también sugiere que vivir más no significa necesariamente acumular más problemas de salud. Al contrario, estas personas muestran una resiliencia particular, lo que genera interrogantes sobre la influencia del ambiente, la alimentación y las rutinas en la prolongación de la vida.

Longevidad
Así lo indicó una investigación de la Universidad Estatal de Ohio, a la vez que halló que residir junto a ríos urbanos podría tener el efecto opuesto

Así lo indicó una investigación de la Universidad Estatal de Ohio, a la vez que halló que residir junto a ríos urbanos podría tener el efecto opuesto

Qué tienen en común los que cumplen más de 100 años según expertos en longevidad

El estudio sueco de 2024 mostró que las personas que alcanzaron los 100 años tuvieron un riesgo más bajo de padecer enfermedades cardíacas, infartos y ciertos tipos de cáncer en comparación con quienes murieron antes. Si bien las fracturas de cadera fueron frecuentes en todos los grupos, los que superaron esta marca etaria lograron evitar o retrasar la mayoría de los problemas graves asociados al envejecimiento.

Una segunda investigación, publicada en 2025 en la revista Lancet, profundizó en cómo estas personas enfrentan la vejez. Los científicos descubrieron que los adultos que superan el siglo no están libres de enfermedades, pero las acumulan de manera más lenta y con menor impacto. Entre los hallazgos, se señaló que tienen menos demencia, ansiedad y otros trastornos neurológicos, aunque presentan una mayor prevalencia de neoplasias malignas.

Longevidad
Los cuerpos de agua y las áreas con vegetación funcionan como poderosos aliados para reducir el estrés, y contribuyen de forma notable a mejorar la salud física y mental.

Los cuerpos de agua y las áreas con vegetación funcionan como poderosos aliados para reducir el estrés, y contribuyen de forma notable a mejorar la salud física y mental.

Otro punto destacado es que estas personas suelen padecer menos enfermedades simultáneamente, lo que permite mantener una mejor calidad de vida. Los expertos sostienen que estos patrones deberían estudiarse en mayor detalle para diseñar estrategias de prevención que favorezcan la longevidad y la resiliencia en la población general.

La visión médica también aporta claves. La doctora Macie P. Smith, especialista en envejecimiento de Carolina del Sur, explicó que quienes alcanzan los 100 años suelen ser “tradicionalistas”, lo que significa que vivieron con menos exposición a aditivos, colorantes artificiales y conservantes, confiando más en alimentos frescos y remedios naturales. Según la experta, su estilo de vida menos tecnológico y con menos estímulos externos también pudo protegerlos frente al estrés y a trastornos mentales.

Smith remarcó que las decisiones tomadas en la juventud son determinantes para la vejez. Recomienda mantener una alimentación baja en grasas y sal, eliminar los ultraprocesados, dormir lo necesario, controlar el estrés y realizar actividad física de manera regular. En su visión, esos hábitos sencillos pueden marcar la diferencia entre una vida promedio y una longeva, plena y saludable.

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