Las pastas son un plato infaltable en cualquier bodegón o restaurante de la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellas, un clásico son los ñoquis, que llegaron a Argentina de la mano de los inmigrantes italianos y se hicieron tan populares que hasta tienen su propio día: el 29 de cada mes.
Según la leyenda, el origen de esta costumbre se remonta al siglo XVIII en la región italiana de Véneto. San Pantaleón llegó un 29 de julio a la casa de unos humildes pescadores que lo invitaron a compartir su comida. En agradecimiento, el santo les auguró una buena pesca y, al levantar su plato, encontraron monedas de oro.
Desde entonces, comer ñoquis los 29 se asocia con la prosperidad y muchas personas acostumbran colocar billetes debajo del plato. La receta también evolucionó mucho desde sus modestos orígenes y hoy hay muchas versiones, desde las caseras hasta las más gourmet.
La gastronomía porteña es un ejemplo perfecto, ya que cada restaurante tiene su propia receta y los prepara con un sabor único. Si querés disfrutar de una gran experiencia, estos son los dos mejores bodegones de Buenos Aires para comer ñoquis.
La Pipeta
Ñoquis de La Pipeta
Instagram @bodegonlapipeta
Este histórico bodegón del Microcentro porteño se fundó en 1961 y funciona en el subsuelo del Edificio Argentino, declarado patrimonio de la Ciudad. Su menú se presenta como una verdadera "tomografía de la cocina porteña", porque incluye todos los clásicos y en porciones generosas.
Dentro de su amplia oferta de pastas caseras se destacan los ñoquis, que se amasan frescos el 29 de cada mes y se pueden acompañar con distintas salsas. Queda en San Martín 498, casi esquina Lavalle, y abre de lunes a sábado desde las 11 hasta la 1 de la madrugada.
Viejo Patrón
Ñoquis de Viejo Patrón
Instagram @viejopatronrestogrill
Este restaurante del barrio de Liniers se especializa en carnes de pastura y achuras de alta calidad, pero su menú también incluye pastas, minutas y platos con influencia mediterránea. Funciona en una antigua casa de estilo francés que conserva su fachada original.
Uno de sus mejores platos son los ñoquis de cabutia, elaborados en base a calabaza procesada con harina, semolín, maicena y queso rallado. Se sirven con crema de quesos y manteca de salvia. Queda en Avenida Larrazábal 502, esquina Patrón. Abre todos los días de 12 a 16 y desde las 20 hasta la medianoche.