El vocero que olvidó la letra

El jefe de Gabinete protagonizó un insólito momento en Mendoza al negarse a hablar sin su machete. El incómodo silencio en pleno acto refleja la pérdida de confianza de un funcionario cercado por la investigación del fiscal Pollicita sobre su patrimonio, los gastos millonarios en efectivo y la lupa judicial sobre sus cuentas cripto.

Allá en el parque El Quemado, ese pulmón mendocino en el que florecieron miles de paneles solares, esperaban escuchar las palabras de Manuel Adorni. El día estaba soleado, el cielo celeste y bastante limpio. De fondo, las montañas; y en el corazón de la escena, un atril para que el jefe de Gabinete dijera unas palabras.

El ministro jefe atravesó el escenario. Acomodó los micrófonos y, con un gesto de incomodidad, soltó una frase que lo mostró desnudo de confianza: "Bueno, hasta que no me traigan mi discurso no puedo hablar, así que hagamos tiempo". Acto seguido vio cómo un colaborador corría hacia él para alcanzarle aquello que tenía que decir.

La secuencia se produjo el jueves en Las Heras, Mendoza, hasta donde el jefe de Gabinete había llegado para inaugurar el primer proyecto de energías renovables ejecutado bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y dar una nueva señal del avance provincial hacia una matriz energética más limpia. Un anuncio ideal para la narrativa oficialista.

El episodio evidencia que el jefe de Gabinete pasó de ser un hombre capaz de menospreciar la zurda de Diego Armando Maradona —como hizo en una de sus otrora habituales charlas con periodistas— a alguien cuya habilidad para celebrar un éxito de la gestión que integra parece haberse esfumado.

La pérdida de confianza del ministro está atada al avance de un expediente judicial en el que, día tras día, el fiscal Gerardo Pollicita detecta nuevos gastos de difícil explicación y generalmente en efectivo que no guardan relación con el nivel de ingresos del jefe de Gabinete ni con el patrimonio que declaró al ingresar a la función pública.

Pero hay otros elementos que en los últimos días aceleraron ese proceso de desgaste: es comidilla en los pasillos de la Casa Rosada que un organismo del Estado se habría presentado en el expediente con un informe que no serviría precisamente para ayudar al funcionario. ¿Alguien más le soltó la mano? En el palacio de Gobierno todos señalan al de al lado.

Karina Milei Diego Santilli San Juan 7 mayo 2026

En ese informe podrían estar inspiradas algunas de las medidas de prueba dispuestas en los últimos días por los investigadores. Entre ellas, el fiscal Pollicita ofició a diversos bancos para determinar si Bettina Angeletti y Manuel Adorni registran allí cuentas o tarjetas de crédito. Lo mismo hizo con empresas proveedoras de servicios de activos virtuales.

¿Qué busca la fiscalía? Probablemente establecer de dónde sacaron, o cómo movieron, Adorni y Angeletti el dinero que utilizaron para pagar todos los gastos que afrontan desde que llegaron a la función pública. La mayor parte de esos gastos fueron en efectivo.

La fiscalía ya recibió información parcial de al menos dos de las plataformas a través de las cuales se mueven activos virtuales y cripto: Lemon y Binance. Fuentes con acceso a la investigación afirmaron que hay otras dos en las que también hubo resultados positivos. Por estas horas, los especialistas buscan trazar movimientos de dinero por más de 100 mil dólares.

Esa información que se acumula día a día en el expediente es la única explicación para que el jefe de Gabinete no haya presentado aún su declaración jurada, a pesar de que el propio presidente Javier Milei dijo hace más de una semana que ese documento ya estaba listo. Evidentemente, el ministro no está dispuesto a mostrar más de lo que la justicia pueda descubrir.

Manuel Adorni - Javier Milei

Una de las preguntas que se impone en la agenda investigativa es: ¿pudo haber escondido el jefe de Gabinete parte de su patrimonio a nombre de otra persona? Quienes trabajan en el expediente no lo descartan. Serían hallazgos de más largo aliento, pero por las dudas empiezan a mirar con atención al entorno del ministro: la clásica red de contactos que aparece pegada en las paredes de las oficinas de los investigadores en las películas.

Mientras tanto el expediente se sigue moviendo. Y a Adorni todo le sale al revés. Por caso, lo que intentó hacer pasar como una discreta casa de descanso en el club de golf Indio Cuá, en la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz, resultó ser una casa transformada a nuevo, con todos los chiches. Los ecos del hallazgo no se detienen.

El viernes, en los instantes previos a que la actividad judicial entrara en modo fin de semana, apareció nuevamente por los tribunales federales del barrio porteño de Retiro el comerciante Matías Tabar. El hombre que refaccionó la casa de fin de semana de Adorni volvió a presentarse en Comodoro Py para mostrar que él no es ningún mentiroso. El testigo estrella del expediente dejó remitos y facturas de todo lo que compró para refaccionar el lote 380 de Indio Cuá. También aportó capturas de pantalla de conversaciones con proveedores para reforzar su declaración. Más elementos para probar que el jefe de Gabinete pagó más de 245 mil dólares en efectivo. "Adorni amenazó con denunciarlo y el tipo reaccionó", interpretaban fuentes que siguen de cerca el curso de los acontecimientos.

Entre quienes ensayan distintas hipótesis sobre el origen del dinero de Adorni, el diputado nacional Rodolfo Tailhade sostuvo en declaraciones radiales que la escapada del ministro con su familia a Punta del Este en febrero pudo haber sido algo más que un viaje de descanso. Aseguró que ese viaje pudo haber incluido una charla con empresarios en la Torre Trump, donde la entrada se habría pagado en dólares. La investigación por enriquecimiento ilícito transformó el mundo Adorni en un mundo donde nada es lo que parece.

Dentro del propio oficialismo hay quienes aseguran que al jefe de Gabinete le espera un pronto llamado a indagatoria. Riegan esa afirmación como un secreto a voces que estaría a punto de confirmarse, aunque no guarde relación con el desarrollo del expediente. El fiscal Pollicita, que ya tiene chequeados gastos en efectivo del jefe de Gabinete por casi 500 mil dólares y deudas recientes de igual dimensión, aún espera información sensible de bancos y plataformas en las que se maneja dinero cripto y virtual. Además, en los últimos días pidió nuevos datos sobre viajes de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti.

Además de esa información, la fiscalía también aguarda un informe solicitado a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones del Ministerio Público Fiscal (DAFI). Recién después vendrá la instancia en la que se le solicitará formalmente al jefe de Gabinete que justifique todo aquello que en apariencia no tiene justificación. Si las explicaciones no convencen, será llamado a indagatoria.

¿Cuándo ocurrirá todo esto? "Todavía falta", responden quienes conocen los tiempos de las investigaciones por enriquecimiento ilícito, y además destacan que esta avanzó muy rápido. En favor de Adorni: el fiscal Pollicita tomará tres días de descanso entre el 26 y el 28 de mayo. Esos días no habrá nuevos hallazgos.

TEMAS RELACIONADOS