En el corazón de Recoleta, Rufino se consolidó como una de las parrillas contemporáneas más interesantes de la Ciudad gracias a una propuesta que combina técnica, producto y una estética cuidada. Su cocina pone en valor los sabores clásicos argentinos desde una mirada actual, donde las carnes de pastura y los vegetales de estación reciben el mismo nivel de protagonismo. Con la reciente incorporación de una nueva carta, el restaurante amplía su oferta para responder a las búsquedas actuales de los comensales, sumando opciones más frescas, variadas y versátiles, sin resignar identidad.
Rufino - Costillar del centro
Detrás de esta propuesta está el chef Jerónimo Bichi, quien desde 2018 trabaja en reinterpretar el ritual del asado argentino a través de recetas ejecutadas con precisión y creatividad. Su recorrido profesional —que incluye pasos por restaurantes de Argentina, México y España— se refleja en una carta donde cada preparación prioriza el producto y el detalle técnico. A esto se suma el vínculo con los destacados frigoríficos Muge y Entre Todos, especializados en ganadería regenerativa y carnes de excelente calidad, que aportan sabor, terneza y trazabilidad a cada corte.
Ubicado en el subsuelo del hotel Mío Buenos Aires, Rufino ofrece un ambiente sofisticado y relajado al mismo tiempo. Su salón elegante, donde predominan la madera, el hierro, la iluminación tenue y una musicalización pensada para acompañar la visita, dan vida a una experiencia gastronómica contemporánea con el espíritu cálido de una parrilla moderna. El resultado es un entorno ideal tanto para cenas en pareja como para encuentros entre amigos o reuniones especiales.
Qué pedir en Rufino
La nueva carta de Rufino mantiene varios de sus clásicos, pero incorpora una serie de platos muy pedidos por los clientes que amplían notablemente la perspectiva. Entre las entradas sobresalen la tortilla de papas y nuevas ensaladas como la César o una versión más fresca con quinoa, palta, tomates quemados, rabanitos y almendras, que puede completarse con langostinos para sumar proteína y profundidad de sabor.
La parrilla continúa siendo el eje central de la propuesta, aunque ahora convive con una presencia más marcada de productos de mar. Entre las novedades destacan el pulpo parrillero con cremoso de papa y oliva, los langostinos jumbo a la parrilla con manteca cítrica de avellanas y ajo y el salmón con manteca negra de alcaparras y cherry, preparados con el mismo cuidado técnico que las carnes y pensados para equilibrar la intensidad del fuego con perfiles más frescos y delicados.
Rufino - Mollejas con limón quemado
Entre los principales, uno de los nuevos recomendados es el pollo de campo con manteca cítrica y puré de papas ahumado, una combinación reconfortante que trabaja sobre sabores clásicos con detalles contemporáneos. También sobresale la milanesa de ternera con papas fritas a caballo, una versión generosa y precisa de un ícono argentino que dialoga naturalmente con el perfil sofisticado pero relajado del restaurante. Para compartir, la casa apuesta fuerte por formatos ideales para grupos. La degustación de carnes reúne tres de los cortes más elegidos de la parrilla, mientras que la tabla de achuras y el regreso del costillar del centro —que se cocina durante seis horas a baja temperatura antes de pasar por las brasas— refuerzan la identidad parrillera del lugar. En paralelo, alternativas como las zanahorias a la parrilla marinadas en naranja y jengibre con hummus de arvejas y menta muestran el protagonismo creciente de los vegetales dentro de la carta.
La experiencia se completa con una selección de 45 vinos organizados por intensidad, que recorren distintas regiones vitivinícolas argentinas, y una coctelería de autor que reinterpreta clásicos mediante frutas tropicales, cítricos y almíbares artesanales. Entre los recomendados aparecen el Summer Rose, el Pasionario y el Rufino Spritz, ideales para acompañar la cena desde el aperitivo hasta el cierre. Además, el restaurante ofrece agua filtrada Aqa, con o sin gas, servida en botellas reutilizables bajo un sistema ilimitado durante toda la comida, reforzando también su compromiso con prácticas más sustentables.
Rufino - Tarta tibia de manzanas caramelizadas
Dónde queda Rufino
La moderna parrilla se encuentra en el subsuelo del hotel Mio Buenos Aires, ubicado en Av. Pres. Manuel Quintana 465, Recoleta.