El restaurante de Buenos Aires con cocina de alto nivel y café de especialidad

Este local gastronómico ofrece platos distinguidos y exquisitos. Donde se encuentra.

En la ciudad de Buenos Aires se pueden encontrar diferentes propuestas para almorzar o cenar. Para aquellos que buscan vivir una experiencia gastronómica diferente, pueden visitar Piedra Pasillo al Fondo, un restaurante de cocina de alto nivel.

A simple vista es una bonita casona recuperada de Núñez, con paredes rotas y con mucho gusto por el detalle, presenta una apuesta moderna y creativa en cuyos mandos están Lucas Canga y Tomás Couriel.

Se centra en ofrecer platos con el producto de temporada, con elaboraciones enfocadas en no más de cuatro ingredientes y con un maridaje a la altura de su cocina, este local se posiciona como uno de los imprescindibles para descubrir en la ciudad. Además, cuentan con un bar llamado Al Fondo, donde se puede disfrutar de un buen café de especialidad o un cóctel.

Esta antigua casona de principios de siglo XX, recuperada y reconvertida en restaurante, lejos de mostrar nostalgia, predomina la modernidad rodeada de paredes partidas al medio, caños a la vista, ladrillos desnudos, un amplio patio atrás y un jardincito delante donde los comensales pueden disfrutar de su plato elegido.

PIEDRA PASILLO AL FONDO

Dónde queda Piedra Pasillo al Fondo

Este restaurante se encuentra en la calle Campos Salles 2145, en Núñez. Abre al público de martes a sábados, de 20 a 24 horas y domingos de 12.30 a 16.30 horas.

Qué puedo pedir en Piedra Pasillo al Fondo

En este local gastronómico se pueden pedir platos extravagantes así como exquisitos, donde los detalles se destacan por sobre todo.

Como entrada se distingue el pan de masa madre que sale caliente y generoso, de corteza perfecta y llega con una manteca saborizada con miel y avellanas adictiva. La palta con huancaína de coco, mojo de almendras, cebollas y cilantro es una buena muestra de la búsqueda de los cocineros: hierbas, tradiciones y permisos culinarios; lo mismo pasa con unas tiernas zanahorias cocinadas en kamado, que salen con una sorprendentemente sabrosa crema de tofu, naranja, avellanas y gochugaru.

PIEDRA PASILLO AL FONDO

Entre los platos principales hay espárragos bien clásicos, cocinados a las brasas y acompañados de salsa gribiche (mayonesa francesa) y yema cruda curada en sal. La lengua es uno de los puntos fuertes de este arranque: limpia, tierna, suave, llega con fideos de zuchini agridulces, leche de tigre y el contraste de una mermelada de jalapeños.

Otro destacado son las croquetas de edamame que vienen en una cazuela con un delicioso caldo de hongos de pino y láminas de champiñones. Por otra parte, el pescado con porotos pallares, limón y albahaca también se destaca; y se suma una pechuga de pollo cocinada a baja temperatura cubierta de peras y acompañada de un puerro a la leña.