Las escrituras con crédito hipotecario se desplomaron un 50% en un año

En abril de este año se registraron 609 escrituras formalizadas con crédito hipotecario en la Ciudad de Buenos Aires, la mitad de las firmadas en 2025.

El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires informó que las escrituras realizadas con crédito hipotecario se derrumbaron un 48,9% interanual, en medio de una fuerte desaceleración de los préstamos y la falta de herramientas de financiamiento.

Durante abril se registraron 609 escrituras formalizadas con hipoteca, prácticamente la mitad de las concretadas en el mismo mes de 2025. La cifra representa apenas el 11,1% del total de las operaciones de compraventa realizadas en la capital del país, mientras que la cantidad total de esas operaciones fue de 5.472, apenas una más que el mismo mes del año pasado.

Los primeros cuatro meses de 2026 muestran un nivel parecido al del primer cuatrimestre de 2025, sin señales claras de recuperación sostenida, por lo que el impulso de crecimiento que había tomado el sector no se sostiene en el tiempo.

Aún así, pese a haber menos operaciones, las que hay mueven más dinero. El monto total involucrado en las transacciones ascendió a $861.110 millones, un 18,4% más que un año atrás. El monto promedio por escritura fue de $157.366.631, equivalentes a unos u$s111.857 al tipo de cambio oficial promedio.

"A nivel general de compraventas, claramente es un empate respecto al mismo mes de 2025. Pero en materia de hipotecas, hubo la mitad de operaciones que hace 12 meses: esto explica que el mercado sigue generando un movimiento más allá de la desaceleración en préstamos", sostuvo la presidenta el Colegio de Escribanos porteño, Magdalena Tato, quien insistió con el pedido de "encontrar nuevas formas de financiamiento privado para generar incentivos".

Qué bancos impulsan los créditos hipotecarios

El Banco Nación concentra cerca del 85% de los préstamos otorgados, mientras que el BBVA es la entidad privada con mayor participación en la entrega de créditos. El BNA, que estuvo involucrado en la polémica por los préstamos otorgados a funcionarios oficialistas, argumentó que no puede "discriminar por condición política".

La entidad bancaria detalló cómo ganó las licitaciones de las cuentas sueldo en la mayoría de los organismos públicos, a partir de las cuales se creó una "obligación contractual" entre el personal de esas dependencias estatales y el banco que le impidió negar créditos hipotecarios "por género, condición política, religión ni condición social" a quienes cumplieran con las condiciones "técnicas, comerciales y crediticias" exigidas.