El Gobierno porteño recuperó una propiedad en el barrio porteño de Floresta que se encontraba usurpada desde hacía ocho años, donde los habitantes dejaron de pagar el alquiler en 2022 y luego montaron un taller textil clandestino. Además, subalquilaban habitaciones por $300.000.
La propiedad, una planta baja y primer piso en el cruce de la esquina de Bahía Blanca y Bacacay, fue clausurada por la Guardia de Auxilio por riesgo de derrumbe. La casa tenía sentencia de desalojo desde 2023 y los usurpadores intentaron desarmar las cinco máquinas de coser que utilizaban en el taller.
La casa pertenecía a la familia Castro Rodríguez desde 1968. Patricia Castro, la dueña, afirmó que su padre, José Luis Castro Rodríguez, quien murió en 2021, la había alquilado en 2018 a ciudadanos bolivianos que dejaron de pagar en julio de 2022 y permanecieron allí.
En tanto, la Justicia reconoció a los herederos, quienes realizaron varios reclamos mediante cartas documento para recuperar su vivienda y luego presentaron una denuncia.
En este marco, Patricia Castro enfatizó: "Intenté recuperar la casa por vía judicial, pero un fiscal quiso avanzar y otro decidió archivar la causa hasta que logramos la sentencia. Sé por vecinos que ahora hay familias bolivianas que alguna vez estuvieron conectadas con problemas de trata en la villa 1-11-14".