El FMI pidió profundizar el ajuste fiscal y advirtió por el impacto de la crisis energética

La directora del organismo, Kristalina Georgieva, señaló que el aumento de los precios de la energía, el crecimiento de la deuda pública y el avance de la inteligencia artificial plantean nuevos riesgos para la economía mundial.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, reclamó a los gobiernos profundizar el ajuste fiscal y advirtió que el escenario internacional estará condicionado por el aumento de los costos energéticos, el elevado endeudamiento público y el impacto de la inteligencia artificial (IA).

Durante un discurso previo a las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, que se realizarán entre el 12 y el 18 de octubre en Bangkok, Georgieva advirtió que la economía mundial enfrenta fuerzas contrapuestas. Mientras la expansión de la IA genera un impulso sobre la demanda y la actividad, los conflictos internacionales presionan sobre el abastecimiento y los precios de la energía.

Uno de los principales focos de preocupación está puesto en el petróleo, que se mantiene alrededor de los u$s100 por barril. A esto se suman las dificultades en la capacidad de refinación y las restricciones para el transporte de gas natural licuado, factores que podrían prolongar el impacto sobre los precios.

La titular del FMI advirtió que el problema energético podría persistir incluso si disminuyen las tensiones en Medio Oriente. Los mercados, de hecho, anticipan valores elevados del petróleo hasta 2027. El encarecimiento de los combustibles también genera presión sobre la inflación, las tasas de interés y el costo de financiamiento de los gobiernos.

La deuda pública, otro foco de riesgo

Georgieva también puso el foco en el crecimiento del endeudamiento estatal. Según el FMI, la deuda pública mundial se encuentra en niveles cercanos a los máximos registrados desde la Segunda Guerra Mundial y podría superar el 100% del PBI antes de que termine la década.

Ante este escenario, la funcionaria sostuvo que los países no pueden depender únicamente de un mayor crecimiento económico para ordenar sus cuentas. Por el contrario, reclamó políticas fiscales creíbles y sostenibles que permitan reducir las vulnerabilidades sin profundizar el impacto sobre la actividad.

El organismo plantea que los ajustes deben estar acompañados por reformas estructurales, mejoras en la capacitación laboral, mayor eficiencia del gasto público y medidas destinadas a fortalecer la seguridad energética.

En paralelo, Georgieva señaló que la expansión de la inteligencia artificial puede convertirse en un nuevo motor de crecimiento, aunque advirtió que sus beneficios están concentrados en un grupo reducido de economías y que el fenómeno puede ampliar las desigualdades entre países.