El FMI respaldó la política del Gobierno de recorte de subsidios: "Son ineficientes y costosos"

El Fondo Monetario Internacional recomendó reemplazar los subsidios generalizados por mecanismos de asistencia focalizada para los sectores más vulnerables.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a respaldar la política del Gobierno de recorte de subsidios en las tarifas de transporte y energía, a los que consideró “ineficientes y costosos”.

El documento "Apoyo focalizado, no subsidios, puede proteger mejor a las personas cuando la inflación se dispara" analiza las crisis del costo de vida - potenciadas por los conflictos en Ucrania y Medio Oriente- que provocan subas persistentes en alimentos y energía.

Si bien el organismo consideró que estos aumentos “golpean con mayor fuerza a las familias de menores ingresos, erosiona el salario real y desancla las expectativas de inflación a largo plazo”, cuestionó que muchos gobiernos recurran a subsidios generalizados o controles de precios para contener el impacto.

En contrapartida, el FMI recomendó reemplazar los subsidios generalizados por mecanismos de asistencia focalizada para los sectores más vulnerables.

Los cálculos del organismo arrojan que proteger a los sectores vulnerables mediante subsidios al consumidor cuesta entre 3 y 6 veces más que la asistencia directa, y subsidiar a los productores cuesta entre 14 y 22 veces más.

El FMI también resalta que los subsidios a la energía y combustibles benefician desproporcionadamente a los sectores más ricos. Según las cifras del organismo, en los países evaluados, menos de 20 centavos de cada euro gastados en subsidios energéticos llegaron al 20% más pobre de la población.

La recomendación del Fondo es que los gobiernos prioricen transferencias de ingresos temporales y focalizadas utilizando los sistemas de protección social existentes, y de esta manera mantener a resguardo las cuentas públicas.

El organismo también se pronunció en contra de los mecanismos de actualización, señalando que los mercados emergentes suelen responder a las crisis indexando de forma masiva salarios mínimos, salarios públicos y pensiones.