Alquileres en CABA: 4 de cada 10 hogares de menores ingresos destinan más de la mitad de su sueldo a la vivienda

Un informe del Consejo Económico y Social de la Ciudad y Fundar mostró cómo cambió la estructura de gastos de los porteños durante los últimos 13 años.

Un informe elaborado por el Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) junto con la fundación Fundar reveló que el 40% de los hogares de menores recursos destina en la Ciudad de Buenos Aires más de la mitad de sus ingresos al alquiler de un departamento de dos ambientes.

El estudio, que analiza la evolución de las condiciones económicas y sociales de los porteños durante los últimos 13 años, detectó un cambio significativo en la composición del gasto familiar. Entre agosto de 2013 y agosto de 2026, los precios relativos de la vivienda y los servicios aumentaron casi 25 puntos, mientras que otros rubros perdieron participación.

La consecuencia es un presupuesto cada vez más condicionado por los gastos fijos. Alquiler, expensas y servicios ocupan una porción mayor de los ingresos y dejan menos margen para afrontar otros consumos, como alimentación, indumentaria, educación, salud o esparcimiento.

Cada vez más hogares dependen del alquiler

El crecimiento del peso de la vivienda se combina con una transformación en la estructura habitacional de la Ciudad. Según el informe, los hogares inquilinos pasaron de representar alrededor del 22% en 2001 al 36,9% en 2022.

El alquiler dejó así de concentrarse únicamente en determinadas etapas de la vida y se convirtió en una condición habitacional cada vez más extendida, particularmente entre los jóvenes. Para los sectores de menores ingresos, el esfuerzo económico es todavía mayor: el alquiler de un dos ambientes puede absorber más de la mitad de los recursos disponibles.

El escenario también muestra diferencias importantes según el tipo de hogar. El informe calculó la evolución de distintas canastas de consumo y encontró que, entre 2013 y 2026, la correspondiente a una persona sola propietaria aumentó 25,2% en dólares, mientras que la de una pareja joven propietaria subió 21,5%.

En el caso de una familia propietaria con dos hijos, el incremento fue del 19,4%, mientras que para una pareja joven que alquila alcanzó el 11,4%. Las diferencias reflejan que la estructura de gastos y la situación habitacional generan impactos distintos sobre cada tipo de hogar.

La mayor participación de la vivienda dentro del presupuesto también limita la capacidad de planificación de las familias. El aumento de los gastos fijos reduce el margen para ahorrar, mudarse, ampliar el hogar o proyectar el acceso a una vivienda propia.