Alexander Zverev se consagró campeón del US Open 2026 tras vencer al estadounidense Ben Shelton en cuatro sets (6-3, 7-6, 5-7 y 6-2) en el Arthur Ashe Stadium. El alemán, número dos del mundo, levantó por primera vez el trofeo en Nueva York y sumó su segundo Grand Slam de la temporada, luego de Roland Garros. Por su lado, Shelton de 23 años, disputó su primera final grande y buscaba cortar la sequía local que se arrastra desde Andy Roddick en 2003, pero no pudo ante la potencia y experiencia del europeo.
Zverev salió a la cancha firme, seguro y con la tribuna de Flushing Meadows metida en el partido. En el primer set lo pasó por arriba a Shelton, casi sin fisuras, y se lo llevó 6-3 como quien asegura el triunfo. El alemán mostró jerarquía y no dejó que el tenista estadounidense se agrandara.
En el segundo parcial, Shelton amagó con levantar la cabeza y emparejar la historia: lo llevó al tie break, pero Zverev, con oficio de campeón, lo frenó en seco y cerró el set 7-6, demostrando que tenía más resto y que la final estaba bajo su control. El alemán apretó pero también supo aguantar su momento.
Cuando parecía que Zverev tenía todo bajo control, Shelton metió presión y se llevó el tercer set por 7-5, encendiendo la ilusión local. Pero el alemán reaccionó rápido, recuperó la concentración y en el cuarto parcial lo liquidó 6-2, sin darle margen a la sorpresa.
El cierre tuvo un detalle curioso ya que Zverev no se dio cuenta de que el partido había terminado y quiso sacar de nuevo, hasta que la ovación del público y la reacción del umpire lo hicieron caer en la realidad. Con este triunfo, el número dos del mundo conquistó su primer US Open, se tomó revancha de la final perdida en 2020 y sumó su segundo Grand Slam del año tras Roland Garros.
Por su parte, Shelton con 23 años jugó su primera final de Grand Slam tras eliminar a Tiafoe en semifinales y dar el gran golpe del torneo al vencer a Carlos Alcaraz en cuartos. El estadounidense, octavo preclasificado, buscaba cortar la sequía local desde el título de Andy Roddick en 2003, pero no pudo ante Zverev, quien mantiene un historial perfecto de 6-0 en sus enfrentamientos. El último antecedente había sido en las ATP Finals 2025, donde el alemán también se impuso en sets corridos.