OpenAI presentó oficialmente GPT-6 Cyber, un nuevo modelo de inteligencia artificial diseñado específicamente para la investigación y fortalecimiento de la ciberseguridad. A diferencia de las versiones generales orientadas al razonamiento o la programación habitual, este sistema está optimizado para analizar código complejo, descubrir vulnerabilidades de software, verificar su nivel de riesgo y proponer parches automáticos de reparación para proteger la infraestructura digital.
En sus primeras pruebas operativas en entornos reales, el modelo demostró un rendimiento inédito. GPT-6 Cyber logró identificar 81 fallas desconocidas de alta gravedad en el navegador Mozilla Firefox, las cuales ya fueron reportadas para la emisión de parches de corrección. Asimismo, auditó el kernel de Linux, reproduciendo más de 1.700 vulnerabilidades documentadas y desarrollando exploits funcionales para 948 de ellas, de las cuales 588 correspondían a errores de tipo zero-day jamás detectados.
Debido a la magnitud de sus capacidades defensivas y ofensivas, la compañía otorgó a GPT-6 Cyber la clasificación de riesgo "Crítico" bajo su marco interno de seguridad (Preparedness Framework). Para prevenir un uso indebido o malicioso, OpenAI limitó el acceso inicial de este modelo exclusivamente a empresas auditadas, desarrolladores de código abierto e investigadores especializados a través de su programa restringido Daybreak Red.
Uno de los principales avances destacados por los desarrolladores radica en las capas de control y alineación del sistema. En evaluaciones independientes de confinamiento, el modelo respetó los límites autorizados de pruebas en un 99,93% de las ocasiones sin instrucciones previas, alcanzando el 100% de efectividad cuando se activaron los protocolos de seguridad. Esta característica busca garantizar que la IA opere únicamente sobre los objetivos autorizados por los equipos de defensa.
El nuevo modelo se encuentra disponible a través de la API de OpenAI y Codex para usuarios autorizados, con una tarifa fijada en 20 dólares por millón de tokens de entrada y 100 dólares por millón de tokens de salida, sumado a una ventana de contexto de 1,05 millones de tokens. El lanzamiento marca un hito en la ciberseguridad global, abriendo un debate sobre el impacto de la inteligencia artificial autónoma en la protección y vulnerabilidad de las redes informáticas.