Juicio histórico contra Instagram y Meta: qué países avanzan con medidas de protección para adolescentes
Cada vez son más los países que instrumentan normativas para regular el uso de las redes sociales, acusándolas de adictivas y de generar pensamientos suicidas entre los jóvenes.
Zuckerberg afirma que el diseño de las redes sociales no genera adicción.
Redes sociales
Mark Zuckerberg enfrenta un juicio histórico contra Instagram y Meta, luego de acusaciones que sostienen que el CEO priorizó el crecimiento de la empresa por encima del bienestar de los usuarios, haciendo foco principalmente en el uso de las redes en adolescentes y el impacto en su salud mental.
El titular de la empresa se presentó a declarar en los tribunales de Los Ángeles la semana pasada, con el objetivo de defender su empresa asegurando que no se ocultó ningún tipo de información vinculada al funcionamiento de las aplicaciones, el scrolleo infinito y la generación de adicción a las plataformas.
Durante su declaración, Zuckerberg negó que Meta diseñe sus aplicaciones para maximizar el tiempo de uso de los usuarios y defendió declaraciones que había realizado previamente ante el Congreso. Se mantuvo firme aun ante un abogado que mostró mails internos de 2014 y 2015 en los que el empresario planteaba objetivos de aumentar significativamente el tiempo dedicado a las plataformas.
La denunciante en este caso es Kaley G.M., una californiana de 20 años que usó compulsivamente ambas redes sociales desde los seis años y, según su acusación, le causaron problemas de salud mental al alimentar su depresión y sus pensamientos suicidas.
El abogado de Meta, por su parte, argumentó ante el jurado que los registros médicos de la joven indican que sus problemas se derivan de una infancia problemática y que las redes sociales eran una vía de escape creativa para ella. Por otro lado, TikTok y Snapchat, también demandadas, pactaron acuerdos confidenciales con Kaley antes del inicio del juicio.
Según indica la disruptiva normativa, la responsabilidad de hacer cumplir la norma recaerá por completo en las empresas tecnológicas, de ahora en más tendrán el deber de comprobar la edad de los usuarios mediante métodos más confiables que la tradicional declaración voluntaria: documentos oficiales, sistemas de reconocimiento facial o de voz y herramientas algorítmicas. De lo contrario, las infracciones podrían derivar en multas que ascienden a u$s49,5 millones.
La idea de esta iniciativa busca demorar la entrada de los jóvenes al espacio público de las redes sociales. Greg Attwells, integrante del colectivo 36 Months, afirmó que el objetivo es “retrasar 36 meses la ciudadanía digital” para disminuir la presión social y emocional que implica la exposición temprana.
En paralelo, también son varios los países de la Unión Europea que continuaron ese sendero. El primer país en pronunciar sus intenciones fue Francia: su presidente Emmanuel Macron, a fines de enero, anunció su decisión de acelerar el proceso legislativo para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años.
Emmanuel Macron
Francia fue uno de los primeros países de Europa en pronunciarse a favor de la regulación de las redes sociales a menores de 16 años.
Macron fundamentó la medida con un mensaje tajante sobre la protección de la salud mental juvenil. "Es un mensaje muy claro: los cerebros de nuestros niños y adolescentes no están en venta; sus emociones no están en venta, ni por plataformas estadounidenses ni por algoritmos chinos", enfatizó, acompañando la prohibición de los celulares en las escuelas.
La iniciativa responde a informes de la agencia sanitaria ANSES (Agence Nationale de Sécurité Sanitaire de l'Alimentation, de l'Environnement et du Travail), que alertan sobre el impacto de las pantallas en la autoestima y la exposición a contenidos de riesgo. Según el organismo, casi el 90% de los jóvenes de entre 12 y 17 años utiliza smartphones a diario, principalmente para acceder a plataformas digitales.
Otro de los cimbronazos llegó desde España, que también expresó sus intenciones de restringir las redes sociales en adolescentes menores de 16 años. La decisión comunicada por Pedro Sánchez se enmarca en un Proyecto de Ley aprobado por el Consejo de Ministros en septiembre de 2025, cuyo objetivo era elevar la edad mínima legal para el uso de redes sociales. Hasta el momento, el límite en España era de 14 años, aunque el Ejecutivo ya había anticipado su intención de ampliarlo.
Portugal también se alineó a esta política de tolerancia cero, aunque amplía su horizonte y no solo contempla redes sociales, sino que extiende su restricción a plataformas de apuestas, juegos en línea, servicios para compartir imágenes y videos.
Instagram TikTok
Instagram y TikTok quedaron en el centro de la polémica.
Redes sociales
Hace apenas unos días, el Parlamento de Portugal aprobó una iniciativa que establece que los menores de 16 años deberán contar con autorización de sus padres o tutores para abrir o administrar cuentas en redes sociales. De esta manera, la normativa eleva de 13 a 16 años la edad mínima para que los adolescentes puedan acceder de forma autónoma a estas plataformas digitales.