El duro diagnóstico que recibió la mujer de 30 años tras ir a la guardia por molestias en sus pies
El caso ocurrió en Nueva Inglaterra, Estados Unidos. La paciente tiene 30 años.
El síntoma inicial fue un fuerte dolor y ardor en los pies y piernas. Había viajado previamente a Tailandia, Japón y Hawái.
Los médicos realizaron una punción lumbar.
Detectaron altos niveles de eosinófilos, asociados a infecciones parasitarias. El cuadro reavivó el debate sobre consumir mariscos o moluscos crudos.
Un síntoma aparentemente localizado encendió una alarma inesperada. Lo que comenzó como un fuerte ardor en el pie terminó derivando en un diagnóstico que sorprendió tanto al paciente como a su entorno. El caso, que rápidamente generó repercusión, vuelve a poner el foco en la importancia de no subestimar señales persistentes del cuerpo.
Según trascendió, la molestia inicial no parecía asociada a una afección grave. Sin embargo, tras una serie de estudios médicos y evaluaciones clínicas más profundas, los especialistas detectaron una condición poco frecuente que explicaba el cuadro y obligó a actuar con rapidez.
Cuál fue el diagnóstico de la mujer que tenía un ardor insoportable en los pies
-Cerebro imagen placa
Lo que comenzó como un dolor intenso en los pies terminó convirtiéndose en un cuadro médico complejo cuando los especialistas detectaron la presencia de un parásito alojado en el cerebro ced una mujer de 30 años.
Antes de que aparecieran los síntomas, la paciente había viajado por Tailandia, Japón y Hawái. Poco después de regresar, empezó a sentir un ardor persistente en las piernas y una sensibilidad extrema al contacto. En un primer momento atribuyó las molestias al cansancio propio del viaje, pero ante el aumento del dolor y la aparición de nuevos síntomas decidió acudir al hospital.
Frente a la gravedad del cuadro, los médicos realizaron una punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo. Los estudios revelaron una concentración elevada de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco vinculado a infecciones parasitarias.
El diagnóstico fue meningitis eosinofílica causada por el llamado gusano pulmonar de la rata. Aunque el parásito no apareció en sangre, las pruebas confirmaron su presencia en el sistema nervioso central.
La mujer recibió tratamiento durante 14 días con antiparasitarios y esteroides para reducir la inflamación cerebral, logrando evolucionar favorablemente.