Si bien la industria del gaming se adueño del término, el concepto del hype nace del marketing y la publicidad, y tiene que ver con generar expectativa alrededor de un producto a través de la publicación de información a través de diferentes plataformas.
Sin embargo, producir semejante ansiedad en el público alrededor de un título puede ser contraproducente si después no está a la altura de lo prometido.
El primer videojuego que terminó siendo una decepción fue Rise of the Robots, de 1993 para la consola Commodre Amiga que prometía grandes gráficos.
Más acá en el tiempo, Cyberpunk 2077 fue el que no pudo cumplir con lo que los fanáticos esperaban: un sinfín de errores lo transformaron en una de las más grandes frustraciones del 2020 y el 2021.